1. ATENTO Y CARIÑOSO


    Fecha: 14/01/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... ¡Y que le diga a usted que lo estamos esperando…
    -¡Jajaja! ¡Vaya técnica para atraer clientes! ¡Las felicito!
    -¡No, no, no es así! Usted ya es cliente, aunque las compras las haga Magda…
    -Claro…, lo que queremos es que venga usted… ¡jajaja! – Morena y morocha se alternaban. La nena miraba y reía…
    -¡Esta bien! ¡Lo haré! Es tan “afectuoso” el recibimiento, que es imposible rechazarlo… - Resalté “afectuoso”.
    -¡Lo esperamos con ansiedad e impaciencia…
    -¡Me encanta este negocio!
    -¿Ve? Es imposible evitarlo… ¡jajaja!
    Ya tenía ambos bolsos llenos, el que traje y el que me ofrecieron… ¡El asunto es cargar con ellos…
    -Vicky… ¿le ayudás al ingeniero? – La morena le habló.
    -Si, claro. – La nena tomo uno de los soportes de la bolsa…
    -¡No! ¡Cómo va a cargar la nena! – Lo dije en serio.
    -No soy tan nena y tengo fuerza. – La pequeña se ofendió.
    -No… quise decir que no tenías fuerza…
    -¡Y no soy una nena! – Parece que se lo tomó en serio…
    Resolví no tener más polémicas… ¡Ya metí la pata bastante!
    Pagué, tomé un bolso de ambas soporte y el otro me lo alcanzó Vicky; uno ella y el otro yo. ¡Y al fin salimos!
    Luego de caminar unos metros me dirigí a la nena.
    -Perdóname, no quise decir que eras débil; me equivoqué: sos toda una señorita.
    -¡Jajaja! Hice teatro…, para que me llevés el apunte…
    -¿Cómo? – No entendí lo que quise decir…
    -Es que…, te lo digo porque si no nunca… - No me llamó la atención la confianza; las “nenas”, hoy día no son tan nenas…
    -No sé… ¿Qué cosa?
    -A mi ...
    ... mamá y a mi tía les gustás mucho… ¡No le digás que te lo dije!
    -No, no, está bien… Pero… ¿qué tiene que ver con vos? – Mi autoestima llegó a la estratósfera…
    -Es que…, ellas son grandes… y lindas…, pero a mí también me gustás… - Vicky se puso roja y bajó la mirada…
    -¡Tesoro! ¡Sos la más hermosa de las mujeres del barrio! – No sé si es así, dado que no conozco a casi nadie del barrio, pero es singularmente hermosa, voluptuosa y deseable. Una morochita de 1,50, más o menos, con singulares limoncitos de destacados pezones, dado que, por el momento… - no sé cuándo se lo sacó -, no llevaba corpiño. Un perfecto culo cual duraznito listo para ser deglutido, piernas robustas y armoniosas, producto de algún deporte… ¡Dios! ¿Qué me has puesto a un metro mío… y caminando hacia casa?
    ¿Es obligatorio resistir la tentación?
    -Espera. Tenés una mano libre…, si, claro… - Le hablé frente al kiosco. - ¿Qué helado preferís?
    -No, no. No quiero nada…
    -No me digás así. Ambos lo disfrutaremos… ¿si?
    Me dijo chocolate y dulce de leche… Compré dos y ella los sostuvo con la mano libre.
    Solamente veinte pasos hasta casa. Entramos, dejamos los bolsos y la invité a sentarse en la sala…, y disfrutamos de los helados. 
    La observé bastante mientras caminábamos a casa. ¡Nada le falta para ser absolutamente voluptuosa! ¡Cómo a mí me gustan! ¡Tierna criatura…, pero con experiencia! ¡No me caben dudas! Su mirada la delata; sabe lo que es bueno…, y lo que le puedo dar. ¡No vino hasta casa nada más que por ...