-
UNA VIDA A LOS TUMBOS
Fecha: 21/01/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... viste todo bien! – Alenté su curiosidad. - ¿Te gustó ver cómo se divertían? -¡Si! ¡La verdad es que disfrutaron mucho en jugar así! -¿Te gustaría a vos jugar así? -Y…, no sé…, tendría que ser más grande… -¡Lo podés hacer ahora! -Es que…, no tengo novio… -¿No querés ser mi novia? – Me tiré a la pileta, total es gratis… -Pero… es que usted se va… -Si… tesoro…, pero podemos ser novios mientras esté aquí… -Pero., mis papás se pueden enojar… ¡No quieren que tenga novio antes de terminar la escuela! -No tienen por qué saberlo. Podemos ser novios en secreto…, mientras estoy en el pueblo…, y te enseño todo lo que tenés que saber cuándo vayas a la capital. Vas a ser la chica más buscada por todos los hombres, hombres, en serio, grandes, adultos, como yo…, no chiquilines… -¿Si? ¿Cómo usted? -Por supuesto, Con todo lo que te puedo enseñar y vos aprender, no habrá hombre que no quiera estar con vos… -¿Y ser mi novio? -¡Claro, por supuesto! -Y…, pero…, no sé… ¿No soy muy chica para usted? -Eso… es… porque me decís de “usted”. Si me tutearas sentirías que somos más parejos… ¿no te parece? -Y…, no sé…, me parece grande… - La había tomado de un brazo y, mientras hablábamos la acercaba poco a poco hasta mí. Me había sentado en el borde de la cama. Valeria está parada frente mío. ¡Es una peticita encantadora! Un cuerpito perfectamente armonioso, con fuertes piernas, parado y redondito culito, generosas tetitas para su edad, con pezoncitos paraditos y, dado que no tenía ...
... corpiño, muy bien expuestos, lo que me había hecho formar tremenda carpa entre mis piernas, además de toda la voluptuosidad que yo –lujurioso pervertido-, imaginaba que esta maravillosa criatura brindaría a quien tuviera la dicha de estar entre sus piernas. -Vos sos un tesoro de mujer, totalmente, y yo estaría muy orgulloso y satisfecho, si fueras mi novia…, aunque sea por poco tiempo y, cuando vayas a la ciudad, puedas demostrar a todas… y a todos…, que no sos una pueblerina ignorante… ¿No te gustaría eso? Durante la charla la fui atrayendo hacia mí, sin su oposición. Ahora, parada a mi frente, entre mis piernas, yo la retenía de ambas manos… -Amorcito…, ¿te podría dar un besito? – La hice inclinar hacia mi rostro. Estando yo sentado no había demasiada diferencia de altura. Le tomé el rostro con las dos manos y la besé en los labios. Ella tenía la boquita cerrada. Luego de un par de besos “normales”, que ella respondió con su trompita, le hablé. -Abrí un poquito la boquita, tesoro. Te quiero dar un beso de amor. Valeria correspondió a mi pedido. ¡No fue un desperdicio! Mientras mi lengua recorría todo su paladar…, ella intentó imitar mi acción, al principio sin mucha capacidad, pero muy pronto su lengua se atenazó con la mía…, y el beso fue, verdaderamente, nuestro y ardiente. Y las manos, por lo menos las mías, correspondieron al momento. Apoyé las palmas en sus muslos… y fui ascendiendo. ¡Está convenido! Ella tomó mi cabeza, agachada, como estaba, y fue doblando ...