-
Mi gorda es muy puta
Fecha: 23/01/2026, Categorías: Infidelidad Tus Relatos Autor: Egon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... ¡Aprende como debe de ser una puta sin vergüenza, mira bien como tu perra come vergas y como se la montan! ¡Bueno perrota cachonda, buen provecho! ¡Que te metan y mames muchas picas! Llegando al lugar que decidió, soltó el cordoncito, el vestido cayó a los lados descubriendo las piernas, las tetas y el mamey. Se sentó al borde de la butaca, abriendo las piernas. Ofreciéndose. Como de costumbre de inmediato ya tenía un guey de cada lado manoseándola, otro desde atrás y otro desde adelante. ¡Uy! poco después se bajó a mamar. Daba vuelta y vuelta, de lado a lado, después me contó que desde el inicio alguno le metía los dedos por la chucha. Y algo después, también por el culito. Se levantó, apoyada en el respaldo de la butaca, colocó las nalgas en pompa, de inmediato uno se la empinó, con otro desde atrás, otro adelante le daba el pito para mamar. Le echaron la lefa y se colocaran otros dos. Y otros dos, en cuanto era jodida, varios le manoseaban los chiches y las nalgas. Para mí estaba a muy contenta, ¡era una puta feliz! No vi necesidad de acercarme o de chingarla. ¡Ya tenía muchos haciéndole ese favor! Después de ver como un chingo de cabrones se la jodía, me acerqué como si fuera otro y le murmuré que si quería ya podríamos salir. Estuvo de acuerdo y salimos a un local cercano a limpiarse la boquita con unas cervezas y comentar. ¿Qué te pareció tu puta siendo chingada en público por tantos gueyes? Muy chingona amor, eres una chupapollas de lujo. ¿Alguna te gustó ...
... más? Hubo una que me impresionó por lo gruesa, casi no me cabía, y además me echó un chorrote de atole… me inundó. ¿Estás contenta? Te han revolcado de a madres, has lambido un chingo de camotes. ¿Qué te parece que de camino al beco, paremos en el cine porno? ¡Siii! Ese me ha gustado y no hemos ido tan tarde. Voy a lavarme la boca y arreglarme. Cuando regresó, el vestidito estaba algo más arriba, como a medio muslo y desabotonado, sujeto solo por el cordoncito. Al pedir la cuenta, el mesero solo abría los ojos. Llegamos al cine en pocos minutos, era cerca. En el taxi se sentó dejando abierto el vestidito. Vi como no muy discretamente el chofer le miraba las piernas, más bien la concha. Intercambiamos miradas cómplices, y abrió las piernas, dando una sonrisita sacana. Al llegar, salió del carro abriendo exageradamente las piernas, dándole un taco de ojo al hombre. Al pagar le dije: Si quisiera descansar un poco, vengase con nosotros al cine. Estaremos parados hasta atrás. Vi la expresión de duda, indeciso. Viéndola. “Ahorita los alcanzo” Había entendido que era una golfa queriendo polla. Simulé que veíamos la cartelera, haciendo tiempo, vi cómo se estacionó cerca. Le hice seña de esperar. Compre tres boletos. Sin hablar, le dí uno al chofer, con la seña de esperar. Entramos colocándonos atrás donde ya conocíamos. Sin dudar, se acomodó en el murete soltándose el vestidito. En seguida, se lo solté de un lado, quedándose semi desnuda, el vestidito solo colgando de un ...