1. Mi gorda es muy puta


    Fecha: 23/01/2026, Categorías: Infidelidad Tus Relatos Autor: Egon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... hombro, con mi mano apoyada en sus nalgas. 
    El chofer no dudó, de inmediato se colocó junto acariciándole las pompis. Ella, se volteó hacia mí, agachándose a hacerme un mameluco, dándole las nalgas.   El cabrón se la montó sin dudar. 
    Cuando terminó, se fue dejándonos contentos. Nos quedamos quietos descansando.
    ¿Así de zorra te gusta verme?
    Si amorcito, así de perra cachonda. Parece que tienes otro cliente…
    Si… ¿Me va a joder?
    Espero que sí…porque ya trae la riata en la mano ¿la quieres? ¿en tu boquita chupapollas? ¿O en tu puta chota?
    Humm… que decisión difícil. La voy a agarrar y decidir después…
    También te la puede meter por tu pinche culo.
    ¿También soy culera?
    Eres una putona chingona, chupapollas y culera…  
    Jajajajaja… siiii…
    El tipo llegó y sin dudar, la manoseó las nalgas y pechos, ella quieta esperando, le agarró la verga, moviéndosela suavemente. Se decidió por la joda, volteándose le puso las nalgas para montarla, el cabrón se la cogió de inmediato. Ella pujaba suavemente lambiendo mi palo.
    Después de ese, esperamos un poco más y decidimos salir. Se vistió un calzoncito tipo hilo-dental, y nuevamente el vestidito medio abierto. Nos dirigimos a comer alguna cosa, escogimos un lugar que tiene unos camarones muy buenos y cerveza de barril.
    Al sentar, “distraídamente” el vestidito se medio abrió, dejando ver las piernas y buchaca. De inmediato tuvimos una atención espacial de los meseros. Se turnaban para servirnos.
    Amorcito, ¿te digo una cosa y no ...
    ... te ofendes? 
    Humm… no se… dímela y te digo si me ofende…
    Bueno… Estoy comenzando a pensar que eres puta…
    ¡Oh! Si con lo que has visto lo estás comenzando a pensar… es que eres muy pendejo amorcito…
    Humm ¿Pendejo y cornudo?
    Jajajaja... siii
    Bueno, si este pinche mesero te invita a ir al baño ¿Irías?
    Humm, ¿Déjame verlo? Si… creo que si…
    Pasaron unos minutos, continuamos contentos saboreando la comida y riéndonos de los meseros. De repente, noté que se había abierto algo más el vestido… me dijo:
    Voy al baño. 
    Ya habíamos visto que el baño quedaba un poquito de lado, un poquito discreto. Le sonreí, ¡buen provecho golfita!
    Salió y observé muy discretamente que uno de los meseros fue atrás. Y otros dos estaban atentos. No podía ver la entrada al baño, por lo que me quedé esperando las noticias. Después de unos minutos, lo vi aparecer, con una amplia sonrisita sacana de satisfacción.
    ¡Ajajá facilona! ¡Ya te revolcó aquel guey!
    ¡Siii! ¡Ya agregué longaniza a mi menú! Jajaja
    ¿Empinada sobre la taza?
    ¡Siii!, me estaba esperando al salir, me tomó de la mano diciendo lo bonita que era, como me quedé quieta, lo tomó como un sí, sin más, me invito a conocer el de hombres. Entrando, ya me estaba metiendo mano, abrazándome y manoseándome. No puse ninguna resistencia, al contrario, le correspondí. De reojo, ví otros dos meseros espiando, no muy discretamente. Sin esperar, entré, me subí la falda, me bajé los calzones y me agaché sobre la taza, Me metió el palo con prisa. Y se ...