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EL TIEMPO PASA Y LOS HOYOS QUEDAN
Fecha: 05/02/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Hacía 16 años que no iba a esa localidad, en el interior de la provincia, en una de las zonas más ricas de la pampa húmeda. La primera vez fue a los 22 años. Todavía estaba en la facultad, persiguiendo mi título de ingeniería y trabajando en una importante empresa de proyecto y construcción. No puedo quejarme. Aprendí lo bien recibido que es un joven forastero, que además estudia ingeniería y que no está muy lejos de lograr su título. Luego repetí con placer 6 años más tarde, ya ingeniero. Las primitivas jóvenes y hermosas complacientes se habían multiplicado…, o por lo menos, incrementado hacia arriba y hacia abajo: deliciosas jóvenes, ya voluptuosas MILF, más las tiernas preadolescentes, convertidas en deseables señoritas…, aunque, claro, también es verdad que muchas de ellas, tal cual lo habían manifestado en su oportunidad, se habían instalado en la ciudad, a fin de tener mas posibilidades de estudio y trabajo. Pero…, de cualquier manera, el crecimiento biológico y demográfico había provisto a la población de agraciadas nuevas adolescentes y preadolescentes, tal cual eran mis deseos… A mis 44 años, mi familia se componía de mi esposa y dos hijos, varón y mujer, y un buen pasar, dado que había logrado consolidar una propia empresa de proyecto y construcción, todavía pequeña, pero efectiva y productiva, que me había traído nuevamente hacia los antiguos clientes, gracias a mi buen trabajo 16 años antes. Mi cliente, en este caso, era quien lo había sido, no de mí, ...
... pero sí de la empresa para la que yo trabajaba por entonces, quienes, satisfechos de mis tareas, no dudaron en contratarme cuando les informé de la existencia de la mía propia. Por supuesto la secretaria de la cooperativa ya no era la juvenil ni deliciosa criatura de 18 años, hija de uno de los principales chacareros socios de la coop, sino una opípara y voluptuosa MILF de 34 años…, quien me recibió como si siguiera teniendo 18…, para mi placer…, aunque estuviera casada con uno de los principales socios de la coop. Y el trabajo – incluidos muy sociables encuentros -, por suerte, me tendría ocupado alrededor de seis meses. Ya no era un juvenil profesional, sino un experto conocedor de estructuras y tangas, cemento, arena… y fluidos vaginales…, sobre todo de las encantadoras docentes, y de las esposas del presidente de la coop, del farmacéutico, el ferretero y el concesionario de la gasolinera… Por supuesto que hay más posibilidades y tentativas a probar…, pero por algo hay que empezar. Notablemente, en mi primera “visita protocolar”, tuve una desilusión… y una agradable sorpresa: las maestras ya no eran las tres que señoreaban por aquel entonces, y que tan complacientes lo fueron conmigo, dado que habían logrado el traslado a una importante ciudad y a la capital de la provincia, algo que todas deseaban, dado que, desgraciadamente, las pequeñas localidades provinciales solamente eran una pasatista etapa hacia la gran ciudad. Me lo habían detallado: recién recibidas es ...