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EL TIEMPO PASA Y LOS HOYOS QUEDAN
Fecha: 05/02/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... relativamente sencillo obtener una suplencia en algún pequeño pueblito…, que se apaga cuando llega la titularización y pueden solicitar el pase… ¡Así es la vida! Pero, claro…, la pequeña localidad había crecido, aunque sea demográficamente, dado que es común que los jóvenes, sobre todos varones, emigren hacia la ciudad para seguir en la universidad o conseguir mejor y más rentable actividad, teniendo en cuenta, además, la fructífera actividad social que una gran ciudad reporta… El crecimiento demográfico significó el crecimiento de la escuela hasta las siete aulas necesarias para un primario completo y ordenado con, por supuesto, las 7 maestras correspondientes, más la directora, vice y secretaria, quien se turnaban entre la mañana y la tarde. Todavía, por entonces, era raro, rarísimo, encontrar maestros – si, varones -, en las escuelas del interior. -Dani, te quedás conmigo… A nadie le va a extrañar o importar que te hospedés en casa…, y si le importa… ¡qué se jodan! – Lo primero que me dijo Anabela luego de los besos – mejillosos, claro -, y abrazos de recibimiento. – Le diré a Juan que te alojás en casa. Él te conoce muy bien y sabe que no habrá ningún problema. – Sonrió y me guiño el ojo. ¡Qué buena que está! Cuando me abrazó casi me hace un hueco en el pecho con esas tremendas lolas… Medidas perfectas para mi muy lujurioso gusto… A ojo de un experto cubero…, algo más de 100 cm de busto…, vulgo tetas; entre 65-70 de cintura…; 110…, comprendiendo caderas y culo, ...
... tomado el perímetro a la altura de los glúteos… Supongo que acostada boca abajo, si te acostás a su lado, es imposible ver al otro lado de su cuerpo, a menos que te apoyés en los codos… ¡Pensar que la primera vez fue cuando estaba terminando la primaria! Al principio protestó un poquito, pues le pareció que no le iba a entrar, pero luego de la primera penetración, no solamente me insistía día a día…, sino que siguió mis “instrucciones” para gozarla por el culito… ¿Pensará revivir viejos tiempos? -¡Será un placer aceptar tu invitación! -¡Jajaja! ¡Careta! Eso me dijiste cuando te pedí que me acompañaras en la hora de la siesta, “para no estar tan sola”, ya que no estaban mamá ni papá. ¿¡Quién pensaría que este joven tan serio y formal me culiaría en mi propia cama!? – Anabela reía, junto a sus besos y caricias “fraternales”. -¿No me habías pedido que te acompañara? – Ya estábamos en el terreno que ambos queríamos. Sin duda, nadie, y menos que nadie el marido, sabría que ese día la desvirgué y le abrí el culito. -¡No que me llevaras a la cama! ¡Jajaja! -¡Bien que te gustó! -¡Sin duda! ¡Guacho! ¡Cómo me la diste! ¡Aprendí por atrás y por delante lo que era una pija! Estábamos solos en la casa, por eso la conversación tan “destrabada”. De otra manera Anabela no la hubiera encarado. -¡Ahora te vas a quedar! ¿Estamos? – Anabela no quería dudas. -Pero antes voy a cumplir con mi trabajo… No vaya a ser cosa que alguien suponga que vine solamente para saludarte a vos… -¡Jajaja! ...