1. La Confusión que Encendió Todo


    Fecha: 18/02/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: EntreLineas, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... haciendo.
    —¿Y qué has descubierto?
    Lo observé despacio, sin ocultarlo esta vez.
    —Que te gusta que te miren. Que estás acostumbrado a llamar la atención… y que sabes que impones.
    Sonrió satisfecho.
    —¿Eso es bueno?
    —Depende de cómo lo uses.
    Se inclinó un poco hacia mí. Sentí su presencia más cerca, más cálida.
    —¿Y contigo cómo debería usarlo?
    Mi corazón empezó a latir más rápido, pero mantuve el aire digno.
    —No deberías usar nada. Solo ser natural.
    —Soy natural cuando te miro.
    Tragué saliva. Aparté la vista apenas.
    —Me miras demasiado.
    —Porque me gustas.
    Esa frase me recorrió la piel como una corriente suave. Levanté el mentón, fingiendo compostura.
    —No sabes casi nada de mí.
    —Sé que tienes veinte años. Que estudias psicología. También que finges ser frío, pero te sonrojas fácil. Que caminas como si no quisieras llamar la atención… pero todos terminan mirándote.
    Sentí el calor subir por mis mejillas.
    —Qué observador. Lo dije bien rojita
    —Contigo sí.
    Jugué con la servilleta entre mis dedos.
    —¿Y tú? ¿ tienes pareja? —pregunté intentando sonar indiferente.
    Me sostuvo la mirada sin titubear.
    —No. Si la tuviera, no estaría aquí contigo. Vivo solo
    Intenté que no se notara cuánto me afectó eso.
    —Ah…
    —¿Te preocupaba que alguien me reclame?
    —No seas presumido —dije, cruzando las piernas con elegancia—. Solo preguntaba.
    —¿Y tú? —su voz bajó ligeramente—. ¿Hay alguien?
    —No.
    —¿Y cómo te gustaría que fuera alguien que esté contigo?
    Sonreí apenas.
    —Eso es un ...
    ... secreto.
    —Me gustan los secretos.
    —No los cuento tan rápido.
    —Entonces tendré que ganármelos.
    Lo miré directamente.
    —Eres muy seguro.
    —Solo cuando algo me interesa.
    Mi respiración se volvió más lenta.
    —¿Y te intereso mucho?
    —Más de lo que esperaba.
    El silencio entre nosotros ya no era incómodo.
    —No prometo nada —murmuré.
    —No te estoy pidiendo promesas —respondió con calma—. Solo otra oportunidad de verte.
    Sentí una pequeña sonrisa formarse en mis labios.
    —Eres insistente.
    —Contigo sí.
    Bajé la mirada, fingiendo indiferencia.
    —Tal vez… podría aceptar otro helado.
    Él sonrió despacio.
    —Sabía que no eras tan distante como finges.
    Lo miré con ese gesto entre tímido y algo engreído.
    —No te emociones.
    —No me emociono… —dijo, sosteniendo mi mirada—. Pero me gusta cuando te pones así.
    Y esta vez, fui yo quien no apartó los ojos primero.
    —¿Y qué tipo de persona te gusta? —pregunté, intentando sonar casual.
    Sonrió, pero esta vez no con picardía… sino con algo más profundo.
    —Las que no son obvias. Las que tienen algo suave y fuerte al mismo tiempo. Las que parecen delicadas… pero no lo son.
    Sentí que el aire se volvía más pesado.
    —No soy delicado.
    —No dije que lo fueras. Dije que lo pareces.
    Lo miré fijo.
    —Y tú pareces muy seguro.
    —¿Te intimida?
    Lo sostuve sin bajar la vista esta vez.
    —No fácilmente.
    Su sonrisa se ensanchó apenas.
    —Me gusta cuando me miras así.
    Aparté la vista con elegancia.
    —No te emociones. Solo estoy escuchando.
    —Entonces escucha ...
«1234...10»