-
La Confusión que Encendió Todo
Fecha: 18/02/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: EntreLineas, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... esto —dijo bajando un poco la voz—. Me gustaría volver a verte. Sin que finjas que no te interesa. Mi orgullo luchaba con lo que sentía. —Eres muy directo. —Y tú muy orgulloso. Suspiré despacio. —No soy orgulloso. —Un poco. Te gusta que te insistan. Lo miré con esa mezcla de timidez y desafío que no sabía ocultar. —Tal vez… depende de quién insista. Se inclinó apenas más cerca, sin tocarme. —Entonces voy a seguir insistiendo. Mi pulso estaba acelerado. Dejé la cucharita sobre la mesa y lo miré de frente. —Eres muy seguro para alguien que dice tener experiencia. —La experiencia me enseñó a reconocer cuando alguien también está coqueteando. Sentí una sonrisa escaparse. —No estoy coqueteando. —Claro que sí. Nos quedamos mirándonos en silencio unos segundos que parecieron más largos de lo normal. Ismael se recostó ligeramente en la silla. —Oye… ¿te llevo a casa después? Tengo la moto. —Nunca he subido a una. —Siempre hay una primera vez. Fingi pensar, aunque la emoción ya me recorría todo el cuerpo. —Está bien… pero maneja despacio. Ismael sonrió con seguridad tranquila. —Como tú digas. Y mientras terminábamos el helado, nuestras miradas que se cruzaban ya no eran tímidas. Eran claramente un juego que recién empezaba. Caminamos hacia el garaje. Yo intentaba mantener la compostura, pero por dentro estaba lleno de nervios. La moto estaba ahí, imponente, casi tan grande como él. Ismael se colocó el casco y encendió el motor. El sonido vibró en mi ...
... pecho. —¿Listo? —me preguntó, mirándome por encima del hombro. Tragué saliva. —Tengo miedo. Nunca he subido a una moto como te dije. Sonrió. —Te va a gustar. Se acomodó y me hizo un gesto para que subiera detrás de él. Me senté con cuidado, sintiendo el calor que irradiaba su espalda incluso a través de la camiseta. —Abrázate a mi cuerpo si no te vas a caer —dijo con naturalidad. Dudé apenas un segundo. —Está bien. Deslicé mis brazos alrededor de su cintura. Era la primera vez que abrazaba así a un hombre. Sentí la firmeza de su abdomen bajo mis manos y mi respiración se volvió más corta. La moto arrancó con un movimiento brusco y, por instinto, me pegué más a él. Mis manos se ajustaron con fuerza, aferrándome a su cuerpo para no perder el equilibrio. El viento empezó a golpear mi rostro mientras avanzábamos por la calle. Cada aceleración hacía que mi pecho se presionara contra su espalda. Intenté mantener las manos firmes en su cintura, pero en un bache inesperado mis dedos descendieron un poco más abajo de lo que había planeado, llegando hasta su entrepierna, agarrando fuertemente su pene erecto. Me quedé congelado un segundo. —Disculpa… fue el movimiento —murmuré cerca de su oído, con el rostro ardiendo. Sentí cómo soltaba una risa suave. —No te preocupes. Solo agárrate bien. Su tono no era molesto. Era… tranquilo. Seguro. Volví a subir las manos a su cintura, pero esta vez mis dedos quedaron más firmes, más conscientes de cada músculo bajo la tela. Mi mejilla ...