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La historia de Ángel, solo era un muchacho (03)
Fecha: 06/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
Esa noche, a la hora de la cena, sentía la tirantez que atenazaba el ambiente, algo distinto y diferente a lo de otros días flotaba en el aire, y analizaba las miradas que Ana María lanzaba en algunos momentos a Pablo. La cena, al estar Ana presente, nos la servía Tomás en el comedor principal, Alicia se limitaba a traer los fuentes de la cocinas y entregárselas al mayordomo, tampoco teníamos a Dulce, Ana no lo permitía, y además a Eduardo le observaba serio. Al acabar el postre Pablo se limpió los labios y diciendo buenas noches se despidió hasta el día siguiente. Estuve un tiempo con Eduardo viendo la televisión, él estaba ocupado con las noticias que solo hablan de política y yo me aburría sobremanera. Estaba sentado a su lado y me coloqué arrodillado en el sillón, le cogí la cara y le di un beso en la mejilla. Eduardo me sujetó por la cintura, y él, en lugar de uno fueron dos los besos que me entregó. -Me voy a la cama. -Vale lindo, que descanses. Me limpié los dientes y no tenía sueño, a las mañanas no tenía que levantarme temprano y dormía hasta tarde, pero si estaba algo cansado por el ejercicio de la natación. Me coloqué el pijama y decidí ir al a habitación de Pablo, para darle las buenas noches y un beso, se me hacía imprescindible hacerlo y ver si la expresión preocupada de su cara había cambiado. Toqué en la puerta antes de entrar sin esperar la respuesta. Estaba sentado en su escritorio, ante un buen montón de papeles y un libro abierto, ...
... también tenía encendido el ordenador. Levantó la cabeza y dejó que viera un esbozo de sonrisa. -Sí Ángel, ¿qué deseas? -me acerqué y me apoyé en sus hombros mirando los papeles llenos de formulas ininteligibles para mi. -Solo venía a darte las buenas noches. -comenzó a mover los papeles algo nervioso y me incliné para posar los labios en su pelo. -¿Qué haces? -por detrás le cogí su cara en mis manos. -Tengo que terminar unos ejercicios que presentaré mañana. -su tono no era precisamente amable. -Perdona, te he interrumpido, soy tan imprudente, ya te dejo estudiar. -comencé a caminar hacía la puerta con el corazón encogido, había venido a molestarle cuando necesitaba concentración y estar solo. -¡Eh, eh! Espera Ángel. -se levantó rápidamente y llegó donde yo estaba en dos zancadas. Me sujetó por los hombros y me miró a los ojos. -He sido brusco y además grosero, discúlpame, debía darte las gracias por tu detalle y mira lo que he hecho. Ven, vamos a hablar un momento. -con su brazo sobre mi hombro me llevó hasta a cama y me sentó a su lado. -Venga anímate y cuéntame como has pasado el día. - sonreí agradecido y le abracé. -A la mañana ha estado el masajista de Eduardo y también me lo ha hecho a mi. La tarde la he pasado en la piscina. He jugado con Dulce, y le fui desgranando toda mi actividad que no era mucha, pero quería alargar el momento que sabía le robaba a él. -¿Qué estás estudiando Pablo? Después de volver de la universidad no has salido de tu ...