1. Mi esposita practicando a ser putísima


    Fecha: 18/03/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Egon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... también quería. Acepté Cuando se vino el segundo, les dije que hasta ahí los llevaba y nos fuimos cada quien por su lado
    No lo comentamos pero así supe que mi amiga, que comenzaba a ser mi amorcito, tenía sangre de puta o por lo menos eso me pareció en ese momento
    Algún tiempo después en otra ciudad. 
    Ella recuerda
    Estaba muy enamorada, no tenía mayor interés en fingir inocencia, éramos adultos, me gustaba mucho su manera de ser, su cortesía, su amabilidad su facilidad para cumplir mis deseos. En algún momento nos unimos.
    Algo después, una noche fuimos a cenar a un lugarcito muy elegante. Saliendo nos encaminamos a otro local cercano. No pensé en preguntar. Además de que se me habían subido los tragos un poco, estaba muy alegre. Fuimos a una boite, lo que no habíamos hecho antes, y la idea me agradó. 
    Era un local con luz moderada, vi con sorpresa a varias parejas cogiendo, algunas viejas, con tipo de putas, semidesnudas, mamando, cogiendo o circulando.
    Y nadie parecía importarse, no había vigilancia, Los meseros circulaban impasibles. Ordenamos alguna bebida y a seguir, me sorprendió un poco que me pidiera descubrirme los pechos, en realidad no me lo pidió, simplemente lo hizo y yo acepté. Igual que acepté que me subiera la falda y me bajara los calzones dejando que todo el mundo me viera encuerada, con él chupándome las tetas, y manoseándome las nalgas. Después me volteó para exponer mi frente, ya curiosa, vi que a nadie le llamaba la atención.  No sentí vergüenza, ...
    ... sentí curiosidad, nunca había estado en una situación parecida y estaba dispuesta a ser muy complaciente con él. 
    Cuando me pidió mamarlo, obedecí de inmediato, sentándome, me incliné sobre él, medio de lado, para bajarme a la manguera. De repente, sentí que me estaban metiendo un palo por el coño, abrí los ojos medio sorprendida, pero, como él no se movió y no dijo nada, lo acepté, me quedé quieta y poco más tarde sentí como se vino, se salió y otro ya me estaba follando. Me habían metido dos vergas, dos desconocidos me acababan de chingar con mi marido viendo y aceptando, lo que me hizo pensar dos cosas nuevas para mi: Que yo era puta descarada y que mi marido era cornudo complaciente. ¡Interesante!
    Además era una sorpresa que no me hubiera desagradado,  no hice comentarios esperando lo que él me diría y como él no dijo nada, se quedó así.
    Él dijo:
    Confirmé que era puta como un año después, cuando comenzamos a vivir juntos 
    Esa noche fuimos a cenar a un lugar elegante, bonito, cerca de unas boates muy atrevidas de las que ella no tenía noticia (creo)
    Salimos del restaurante viendo que estaba un poquito borrachita, el vino se le había subido y decidí confirmar mi idea de que podía ser golfa. Si fuera cierto, se nos abriría un mundo de experiencias 
    Nos encaminamos a la boite, sin decirle mis intenciones, me acompañó dócilmente, obviamente muy contenta de la cena que habíamos tenido
    Entrando observé que el ambiente le había bajado la borracherita, veía varias parejas ...
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