1. Mi esposita practicando a ser putísima


    Fecha: 18/03/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Egon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... cogiendo descaradamente varias putas caminando casi desnudas, en otro lugar otra puchacha mamando, en fin un ambiente que ella no conocía, que probablemente no imaginaba. No dijo nada.
    Comencé a manosearla besándola, abrazándola y metiéndole mano por todos lados. Poco después ya estaba con el vestido a la cintura y las tetas descubiertas, le pedí que se pusiera frente a mí para mamarle las chiches. Le quité el vestido y como no se inmutó y parecía contenta, le bajé los calzones metiéndole el dedo por la chucha y chupando los pezones. Siguió quieta gozando, ya tranquila.
    Se sentó junto bajándose a mamarme 
    Vi que un güey junto a ella la veía con mucha gula, no preguntó ni dijo nada, simplemente teniendo las nalgas junto, se sacó la verga, se acomodó, y se la cogió.
    Ella quieta, no dijo ni hizo absolutamente nada
    Terminó el cabrón y otro vecino, sin dudar, se acomodó para empinarla también. Se fueron con una expresión feliz. ¡Habían cogido gratis una buena nalga!
    Eso me convenció: En dos experiencias, ya eran cuatro los cabrones que se la habían cogido y ella no había hecho ni un gesto. Si, sí es puta pensé
    Ella pensaba:
    Un par de años después de aquella experiencia en el jeep, decidimos unirnos y pasar a vivir juntos. Ya teníamos como unos meses haciendo muchas cosas, deliciosas, agradables, descubriéndonos. Esa noche en particular me llevó a un lugar delicioso, un restaurante de primera con comida de lujo y vino.
    La bebida se me subió un poco, lo suficiente para ...
    ... estar alegrita, y caminar bien apoyada en él. Caminamos un par de acabócuadras y entramos a un lugar para mi extraño, con mucha gente, muy animado pero no muy iluminado, nos sentamos y con sorpresa, sin comentar nada, vi una vieja mamando un cabrón en una banca enfrente, otra caminando casi encuerada, con únicamente un calzoncito, otra siendo manoseada también encuerada  otra siendo cogida es uno de los bancos y nadie decía nada, nadie parecía sorprendido, era algo esperado en ese ambiente
    No quise parecer conservadora y acepté sin decir nada que me bajara el vestido a la cintura descubriendo los pechos que comenzó a mamar, poco después me quitó el vestido dejándome solo de calzones. Me acariciaba las nalgas y chupaba los pezones. Para entonces yo ya estaba arrechísima, sólo pensaba que quería verga, no me importaba estar encuerada en público, sólo quería verga.
    Me quitó los calzoncitos y cuando me pidió que lo mamara, su puta pendeja, sentada junto, se bajó meterme la manguera con mucha gula.
    Encuerada como estaba en esa posición estaba poniéndole las nalgas a quien se sentara junto y ya estaban listos dos pendejos que me habían estado viendo desde antes, sin pedir permiso, el primero simplemente me empinó, enpinándome en un chaca-chaca rápido, y el segundo en seguida también me metió la tranca, me llenó de leche de hombre,
    Yo no pude ver lo la reacción de mi amor, hasta poco después, lo vi tranquilo, sentada, lo observé con cuidado, estaba muy contento, muy satisfecho
    En ...