1. Mi esposita practicando a ser putísima


    Fecha: 18/03/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Egon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... ese momento supe que yo era puta, su puta y que él estaba feliz de que cualquiera me montara. Fue una sorpresa y una novedad, pero, como me había gustado mucho y me convencí de que me gustaba tener varias picas jodiéndome, me quedé quieta, sin hacer comentarios y decidí que iba a seguir las indicaciones que le diera la gana a mi cornudo maridito. O a su puta mujercita
    Dijeron los Dos:
    A partir de esa noche quedó muy claro que no era cuestión de preguntar o pensar sí le iba a dar las nalgas a  cualquier cabrón me quisiera coger, y que si yo o él tuviéramos ganas, yo daría las nalgas sin ningún pensamiento
    Y pasamos a experimentar muchas cosas, pasamos a probar si yo podía cazar vergas en restaurantes o lugares públicos, sí daría las nalgas sin pensar a cualquiera que me sugiriera mi maridito o que se me diera mi chingada gana. Y comenzamos a probar en muchos lugares
    Voy a contar uno que me pareció extraordinario.
    Me dijo: ¿qué te parece si experimentamos ir a una sauna? he oído que ya no son los baños que acostumbraban ser, que se han vuelto una especie de puteros disfrazados.
    Está bien, le respondí, vamos, nunca he ido a alguno.
    ¡Excelente! voy a investigar cuál es bueno. ¿Tú crees que puedes ser muy puta ahí?
    Me picó la cresta y le respondí: te apuesto lo que quieras a que seré más puta de lo que imaginas
    ¡Ja, ja ja ja, no lo creo! te apuesto un viaje a donde quieras a que no puedes
    ¡Hecho! le respondí pensando que haría, sí llegara el momento
    Fuimos a varios ...
    ... locales que no nos gustaron, eran feos, obscuros, sucios, desagradables, con personal de mala apariencia y putas corrientes, no nos gustaron
    Finalmente encontramos uno de muy buena calidad con buena iluminación, espejos, a la entrada tenía un sistema semejante al de los clubes de swing. Nos entregaron unas batas, e indicaciones de dónde cambiarnos, igual que en los clubes, los lockers estaban situado a manera de poder ver a todos los que se estaban cambiando, una especie de striptease gratuito, o una manera de enseñar la mercancía. Como ya estábamos muy acostumbrados a eso, no nos llamó la atención ni nos preocupó,  comenzamos a recorrer el local, tenía unos cuartos vacíos no muy grandes, cómodos con buenos sofás y televisión con peliculitas de sexo. Entramos a uno y otro sin convencernos, en el segundo entró un tipo  viéndome con mucho cuidado con segundas intenciones. No le hicimos caso y seguimos hasta una sala más grande, dónde estaba una pareja cogiendo. 
    Indecisos de qué hacer nos paramos como a la mitad de esa sala grande y comenzamos a acariciarnos y besarnos, algo después, descubriéndome los pechos mi gordo se bajó a lamerme el mechudo, .
    Estando así, se me acercó un tipo del lado izquierdo, besándome y acariciándome las nalgas y las chiches, no hice nada para detenerlo. Un par de minutos después, otro cabrón, se colocó del lado contrario, manoseándome igual. Me dio risa saber que estaba en un lugar muy público con dos cabrones acariciándome las tetas y las nalgas y ...