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¡QUÉ HERMOSO NOMBRE!
Fecha: 20/03/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... pasó desapercibido… -Sin duda, Dani. Como a vos no te pasó desapercibido mi escote y mis jeans… ¡Jajaja! Aprecié inmediatamente tu “interés en mi salud…”, mis tetas…, mi culo… y, bueno…, aunque no lo ves, tu interés en mi entrepierna… ¿No es así? – Por supuesto que me hablaba muy quedo, a mi oído… Mi primerísima impresión sobre las inclinaciones sexuales de Eugenia, fueron inmediatamente confirmadas… ¡complacientemente interesada en confirmarlas! Su sonrisa, su mirada, su lengua recorriendo los labios…, su amplio escote y sus ajustados vaqueros…, su roce “casualmente” reiterado de sus nalgas o sus caderas, contra mi entrepierna, sus manos acariciando “como al pasar” mi cuello o algún brazo…, todo incide para que mi bulto pueda lucirse para complementar la tentación de Eugenia… -Yo también quiero lo mismo Dani…, por eso te invito… ¿Qué problema puede haber que invite al ingeniero a cenar? ¿Acaso no lo han hecho otros? ¡Y otras también! -¡Jaja! Pero la invitación del escribano o el comisario no es lo mismo… que la tuya… -¡Claro! Mi invitación es claramente “profesional…”, con la presencia de Ofelia, pero ella se acuesta temprano. Mañana va a la escuela… -Pero… ¿y si no tiene el sueño pesado? -¡Jaja! ¿Pensás hacer mucho ruido? -Es que…, a veces se me escapa algún gritito… ¡Jaja! -¡A mí también! Pero Ofelia es muy discreta… - Me está confirmando que tiene varios invitados “profesionales”, mientras el marido se ocupa del campo… -Está bien, acepto… - Me acerqué a ...
... su oído, para que la “confirmación” sea total. - ¿Voy a comprar condones? -¡No! ¡Ni loco! ¡Jajaja! Mañana saldría en el boletín municipal que un invitado mío, estuvo comprando condones… No hay problemas, Dani. Tengo el DIU… -¡Eso sí que es bueno! Esperemos que Ofelia duerma… -¡Jajaja! No te preocupes…, es muy reservada… - No hay duda: nunca alcahueteó que la madre culiaba con varios… ¿Esperaba algo a cambio? -Si vos no tenés problemas…, yo tampoco… ¿A qué hora voy a cenar? – Levanté la vos, para que no crean que es un “secreto”. -Vengase a eso de las 8, ingeniero, más o menos… - Eugenia sonrió picaresca y levantó el pulgar. A las 8 de la noche estuve en la puerta de la casa de Eugenia. Caminando, por supuesto. El auto estacionado en su puerta diría a los cuatro vientos quien estaba dentro… Cenamos en un distendido y agradable ambiente, donde, en mi opinión, Ofelia estuvo más interesada y ansiosa que nadie. Vinieron los postres y algún licor, mientras nos instalamos en la sala a conversar, mientras Ofelia se entretenía con los dibujitos de la tv. Con Eugenia había poca comunicación oral…; lo que nos interesaba hablar no podía ser en presencia de la nena. Además, estábamos más interesados en hacer… Pero, como Ofelia estaba atenta a la tv, su mami y yo podíamos intercambiar manoseos varios, como tetas, culo…, bulto prominente, los sedosos y cálidos muslos de la mami, la húmeda y peludita ingle, desde el monte de venus al perineo…, toda piel donde llegaran mis ...