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Venganza contra un viejo mujeriego I
Fecha: 28/04/2026, Categorías: Infidelidad Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... Sheila sacándose el pene de la boca —Ya le dije que no vamos a tener sexo, señor. Seguro que ni siquiera trae condones. — Carolina siempre los compra por mí jaja, y con las otras no los necesito. — Pues por muy vergón que esté no me voy a arriesgar a quedar embarazada. — Tú ganas preciosa, pero aunque sea déjame devolverte el favor, quiero saborearte las tetas y la panocha. — Mmmm. No veo por qué no. —Dijo Sheila con una risita de auténtica puta. La verga de Bernabé reaccionó y se puso más enhiesta ante la respuesta de mi esposa. Ella se recogió el cabello en una coleta como para que Bernabé pudiera encuerarla más fácil. Él se sentó a su lado y le quitó la camiseta y luego el sostén para revelar un turgente par de senos cubiertos de baba y sudor. Eran grandes, redondos y alegres, y mi esposa se los acababa de entregar en bandeja de plata. Bernabé no perdió tiempo y a tientas los chupaba y mordía a intervalos rápidos. Sheila echó la cabeza hacia atrás para que Bernabé se agasajara con sus tetas. Bernabé se tomó su tiempo hasta dejarlas bien lustradas de saliva. — Ahora sí mamita, enséñame el chocho. Sheila no respondió, simplemente lo miró fijamente como esperando que él mismo la terminara de desnudar. Finalmente, él la recostó y le siguió besando las chiches mientras le quitaba los pantalones con todo y bragas para desnudarle el ya húmedo coño. ― Bebé, esta panocha está hecha para una verga como la mía ―Luego le metió dos dedos gordos y comenzó a follarla con los ...
... dedos. Sus hábiles movimientos encandilaron enseguida a Sheila. ― ¡Oooh Dios, sí! ―Gritó ella tan fuerte que pensé que los vecinos de la calle la oirían. ― Sí, mami, eso es, déjalo salir, házle saber a todos que ya tienes macho que te atiende. Sin dejar de estimularla Bernabé le quitó el calzado y los calcetines, para ya sacarle el pantalón y las bragas de un tirón. Ahora sí tenía a Sheila como Dios la trajo al mundo y su pene se endureció más que nunca. Sin embargo, lo que más le gusta a Bernabé de las mujeres es el culo, así que puso rápido a mi esposa boca abajo con sus robustos brazos para admirar mejor sus torneadas nalgas. Sheila alzó la cadera ofreciéndole su hermoso nalgatorio para que se la cogiera ya de una vez. Pero Bernabé quería darle primero una mamada de culo como había hecho con Nicole. — Ábrete los cachetes, mamacita — Ay, ¿para qué? ¿Qué me quiere hacer? — Te voy a devorar este culazo, mi reina — Ay, señor, pero tengo que limpiarme un poco si quiere chuparme por ahí. Por higiene. — No, mi amor, yo quiero saborearte así al natural. Sheila ya no respondió, solo se sobresaltó un poco al sentir la barba de Bernabé en medio de sus nalgas, el viejo cabrón le saboreaba la vulva con la misma maestría que a Nicole. Sheila gemía apasionadamente, la lengua de Bernabé le recorría los labios y el clítoris con cierta dulzura. Se nota que el viejo adora el cunnilingus y Sheila estaba encantada. Luego de que Bernabé degustó por un buen rato las zonas más íntimas de ...