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EL BACANAL DE TRAQUETOS
Fecha: 17/05/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: VEKU, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... carajo! ¡Métele más profundo pa’ que le tiemblen los melones! — ¡Esa blanquita tetona ya está pagando por puta! ¡Métele hasta el útero! Julian era el que más gritaba y se reía, aplaudiendo como loco: — ¡¡Eso, hermano!! ¡¡Destrózala!! ¡¡Que sienta esa verga gorda!! ¡Ya verás cómo se moja la muy puta! Otros se acercaban más, animándome: — ¡Sácala y vuélvesela a clavar! ¡Quiero oírla gritar otra vez! — ¡Ábrele bien las piernas pa’ que todos veamos cómo se la comes! — ¡Métele los dedos en el culo mientras se la das! ¡Que aprenda a ser puta completa! La multitud estaba completamente desatada. Silbidos, aplausos, insultos y frases asquerosas llovían de todos lados. Algunos hasta empezaron a grabar con sus celulares mientras yo seguía follándomela suspendida en el aire, sin que sus pies tocaran el suelo. Melina solo podía gemir, llorar y gritar, completamente humillada delante de más de cincuenta hombres que celebraban como animales cada vez que mi verga entraba hasta el fondo en su coño El ambiente era pura depravación. Todos querían ver cómo la destrozábamos. Por mi parte, estaba concentrado en disfrutar el cuerpo de Melina. Le apretaba con fuerza sus caderotas, sus muslotes y sus tetas, follándola duro para que supiera que era mía. Mientras tanto, Melina, al verse completamente incrustada en mi verga, renunció a pelear. Me abrazó fuerte, envolviendo sus piernotas alrededor de mi cintura y dejándome poseerla a placer. Eso me permitió gozar aún más de ella. Convertí ...
... sus gritos en gemidos, lo que me indicó que se estaba entregando completamente. Animado, le susurré al oído: — Meli, aquí tienes a tu negro. Soy tu negro… y puedo darte mucho más. Seguí empujando con más ímpetu, pujando, pujando y pujando mi verga dentro de ella. Sentía que lo estaba padeciendo: en cada embestida fuerte, ella me arañaba la espalda, apretaba sus muslos contra mí y soltaba un gemido más agudo. Hasta que finalmente llegó a su orgasmo. Eso solo me motivó a aumentar el ritmo para sacar su lado más animal. Fue entonces cuando noté que Melina había hecho click conmigo: empezó a mover sus caderas como pidiendo más porción de mi verga. Para confirmarlo, caminé con ella cargada y empalada en mi polla hasta la parte más pandita de la piscina. Ahí confirmé que no me equivocaba: las caderas de Melina se movían como una licuadora, exprimiendo mi verga sin piedad. Eso emocionó al público masculino. Ver a Melina trabajando esa verga como toda una prostituta hizo que empezaran a animarla con insultos y gritos: • ¡Se despertó la puta! • ¡Eso, Melina! ¡Mueve ese culote que te va mejor! • ¡Esa malparida está trabajando la verga! • ¡A Melina le encantó esa verga de negro! • ¡Vamos, vamos, Melina! ¡Moviendo ese CULOTE! Ahora estábamos sincronizándonos para llegar juntos al clímax, pero ella tomó la delantera. Llegó primero a la cumbre: empezó a tener contracciones rítmicas en los músculos, la respiración muy agitada, el cuerpo en tensión y una liberación de gemidos a pleno ...