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¡MISION más POSIBLE!
Fecha: 25/05/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... La tía Pola está buenísima… ¡tetas y culo de exposición! Y nos fuimos para los silos…, sin la menor idea de que había para ver. Caminamos como cualquier par de conocidos conversando. -La tía Pola sabe que es eso de los silos… -¿Si? ¿Cómo? – Parece que hay rebusque para todo. -Cuando decimos que vamos a los silos…, buee…, es que… bueee…, si…, vamos a “jugar…” ¿entendés? -Si, claro. ¿Hay algún tiempo que respetar…? -No. Todo el tiempo que sea necesario…, o que quieras… - Manteníamos la distancia. Ni siquiera rozaba con mi cadera la suya. - Ese lugar es de ella y lo utiliza cuando quiere…, buee…, “cuando necesita…”, ¿entendés…? como nosotras…, bue…, las chicas del pueblo. Ella nos lo presta cada vez que es… “necesario…” ¿Sabés? -Bueno, vamos… - Seguimos caminando plácidamente… En realidad, yo querría ir corriendo, pero Tamara no tenía apuro… -No es que no quiera llegar pronto… ¡No quiero que piensen que estamos “apurados…” – Se me acercó al oído - …calientes… ¿entendes? ¡La nena es genial! La cuestión es que junto a los famosos silos hay una pretendida “sucursal” de la verdulería… -Hola Felisa, buenas tardes… - Tamara saludó a la señora que atendía. – Vaya usted nomás…, yo me ocupo… Ni me presentó. La señora saludó y se fue, así, como estaba… -Felisa vive a la vuelta. Va y viene mil veces… - Puso el cartelito “Vuelvo enseguida” y cerró. No me dio tiempo ni para asombrarme. ¡Se arrodilló, me abrió la bragueta y sacó la morcillona: ¡en un minuto estaba hecho un ...
... fierro! Quería sentarme en una silla que había por allí. -¡De a poquito, mi amor! ¡No quiero acabar muy pronto! – Primero acaricié su cabeza, para que supiera que no estaba disconforme con la mamada. - ¡Quiero metértela! -¡Si Dani! Yo también lo quiero, pero tenía muchas ganas de darle besitos… Quería “conocerte” mejor… ¡Es tan rica! Le pedí por favor que me diera la oportunidad de metérsela, pues con tanta mamaba me iba hacer acabar. Me llevó hacia la silla, acuclillada y sin dejar de mamar. Me sentó, se irguió, levantó la pollera y se montó a horcajadas. ¡Estaba sin bombacha ni nada! Con su mano guio la pija hacia los húmedos labios y se sentó de una. ¡Pura inundación! La penetración fue total. -¡Diosito! ¡Qué ganas! – Tamara me apretó con sus brazos. Conseguí separarla unos centímetros y le saqué la blusa por la cabeza. Carecía de corpiño, por lo cual ambos pezones disfrutaron de mis labios inmediatamente. Su cabalgata me obligó a apretar mis labios contra ellos para que no se “escapen”. -¡Papito! ¡Que rico! – Cabalgaba furiosamente. Se me escapaban los pezones… - ¡No me apretés mucho! ¡Me duele! -¡Es que cabalgás demasiado! ¡Se me escapan! -¡Jajaja! ¡Es tan rico! – Tamara me tomó de la cabeza y me besó. - ¡En algún momento podremos en una cama! Allí se aquietó un poco. Se movía más suavemente. Mientras nuestras lenguas luchaban, mis manos iban de sus tetas a sus glúteos. Ella me abrazaba y apretaba mi cabeza contra sus tetas. ¡Creo que no pasaron 5 minutos ...