1. Los albañiles


    Fecha: 03/06/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: La arquitecta, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... cuando se le ponen las mejillas rojas por el alcohol —soltó Ramiro, mirándome fijamente a los ojos.
    —Don Ramiro, por favor... —dije, sintiendo un cosquilleo extraño, pero sin apartar la mirada.
    —Es la verdad, jefa —intervino Carlos, dando un paso al frente—. Mire, ya anda contenta. ¿Por qué no baila esta pieza conmigo? No me vaya a despreciar.
    Miré a Carlos. Sus brazos fuertes y su pecho ancho se adivinaban bajo la camisa de franela sudada. El alcohol ya controlaba mi cuerpo, así que acepté. Al ritmo de la música, Carlos me tomó de la cintura. Su mano era enorme y áspera, y no tardó en apretarme contra su cuerpo más de lo estrictamente necesario. Sentí su masculinidad madura rozando mi vientre.
    Ramiro no se quedó atrás; se acercó por la espalda y colocó sus manos sobre mis caderas, siguiéndonos el paso. Los manoseos durante el baile comenzaron a encenderme por dentro. La delicadeza que siempre me había caracterizado se desvanecía con cada roce de esas manos rudas que recorrían mi espalda y bajaban sutilmente hacia mis glúteos. El calor del alcohol y la audacia de los dos hombres me estaban excitando de una manera que jamás imaginé.
    De repente, la música terminó, pero ellos no me soltaron. El ambiente se volvió denso, cargado de una tensión puramente sexual. Ramiro me obligó a mirarlo, tomándome del mentón.
    —Mírala nomás, Carlos... la jefa se mira algo nerviosa. Se le nota en los ojos —dijo Ramiro, con una voz profunda, despojada ya de toda timidez laboral.
    —Sí, ...
    ... hermano. Tan seria que se ve en el día, y mira cómo tiembla cuando baila con nosotros—respondió Carlos, pasando una mano pesada por encima de mi blusa, apretando uno de mis pechos con fuerza.
    El pánico mezclado con el deseo me hizo reaccionar e intenté dar un paso atrás, buscando recuperar el respeto y la autoridad que correspondían a mi puesto.
    —A ver, esperen... suéltenme. Ya fue suficiente. Soy su jefa y exijo que me respeten —dije, intentando que mi voz sonara firme, aunque me flaqueaban las piernas.
    Carlos soltó una carcajada ronca, tomándome del brazo con firmeza.
    —¿Por qué arqui? Si se nota que está pasandola bien con nosotros. Ya déjese de la formalidad y diviértanse con nosotros.
    —Mira qué bonito cuerpo tiene la jefa —añadió Ramiro, acariciando mi cintura con sus manos callosas que me hizo soltar un suspiro—. Tranquila arqui, hoy todos la vamos a pasar muy bien añadió.
    
    — Tranquilos muchachos, eso se está saliendo de control– dije con la voz un poco temblorosa
    
    —Mi arqui, usted déjese llevar y va a ver qué nos vamos a divertir – dijo Carlos con un tono un poco burlón 
    
    Cómo yo intentaba resistirme por el miedo que estaba comenzando a sentir, los dos comenzaron a ser un poco mas intensos con los toqueteos mientras bailaban, hasta que decidí que eso era suficiente.
    
    —Ya basta - grite con algo de enojo, fingiendo no tener miedo 
    
    Al escucharme, los dos se enojaron mucho.
    
    Mira jefa, ya estuvo bueno, hemos sido muy ambles contigo, pero si pones así, no tenemos ...
«1234...»