-
Caca Blanca
Fecha: 07/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Tus Relatos Autor: vergamorcilla, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... un culo enorme, celulítico y peludo. Se colocó encima de mí en cuclillas. —Llevo tres días guardándomelo para ti, yerno degenerado. No me dio tiempo ni a respirar. Un tronco grueso, largo y caliente empezó a salir directamente en mi boca abierta. Era amargo, pastoso y olía a muerte. Mientras cagaba, me miraba con desprecio: —Traga, cerdo. Traga lo que sale de la madre de tu mujer. Esto es lo máximo que vas a probar de esta familia. Me atragantaba, lloraba, pero Sofía me tenía agarrado del pelo para que no pudiera apartarme. Laura solo grababa con el móvil riéndose. —Mirad cómo traga la mierda de su suegra… qué patético. Cuando Marta terminó, se limpió el culo directamente con mi cara, restregando los restos por mis ojos, nariz y boca. Pero aún faltaba lo peor. La bisabuela Rosa, con sus 87 años, se acercó lentamente ayudada por un bastón. Se levantó el vestido y se bajó las enormes bragas blancas de abuela. Su culo era flácido, arrugado, con pelos blancos largos. —Hace más de una semana que no cago bien, niñita —me dijo con voz temblorosa pero cruel—. Hoy vas a ser mi inodoro personal. Se sentó directamente sobre mi boca abierta. Su ano arrugado se abrió y empezó a salir una mierda blanda, oscura, extremadamente amarga y con un olor que parecía podrido. Era tanta que me llenaba la boca, la nariz, me corría por las mejillas. —Come, come, mi putita… —susurraba la anciana mientras se movía lentamente sobre mi cara—. Esto es lo que mereces por tener ...
... una polla tan pequeña y inútil. Mientras yo me ahogaba entre la mierda de la bisabuela, las tres mujeres más jóvenes me meaban encima, en la jaula, en el pelo, en la cara. Laura me pisaba los huevos con sus tacones y Sofía me escupía constantemente. Cuando terminaron, me dejaron tirado en el suelo, cubierto de mierda de cuatro generaciones de mujeres, llorando, con arcadas y completamente roto. Laura se agachó, me miró a los ojos y sonrió con ternura falsa: —Esto solo es el principio, Caca. A partir de ahora, cada vez que alguna de nosotras necesite cagar, tú vas a estar debajo. Vas a vivir comiendo mierda familiar. Vamos a sissificarte a hacerte un puto adicto a la verga completamente: hormonas, cirugías, tatuajes de “Toilet Familiar” y “Propiedad de las Mujeres de la Casa”. Sofía añadió riendo: —Y los fines de semana organizaremos “fiestas de alimentación” con todas sus amigas. Vas a ser la sissy-scat más famosa del grupo. La bisabuela, todavía con restos de mierda en el ano, me dio una última orden antes de irse a dormir: —Mañana por la mañana quiero tu lengua dentro de mi culo antes de que me levante. Quiero que seas mi bidé humano personal. Y mientras se iban las cuatro riendo y charlando como si nada, yo me quedé en el suelo, tragando los últimos restos, sabiendo que ya no había vuelta atrás. Era, oficialmente, la puta sissy, el inodoro y el esclavo de mi esposa bisexual, su novia, mi suegra… y mi bisabuela. Y lo peor de todo… …es que una parte ...