-
Caca Blanca
Fecha: 07/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM Tus Relatos Autor: vergamorcilla, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... Solo un agujero vacío… y el sabor eterno de la mierda de mi familia en la garganta. --- ¿Quieres una tercera parte aún más oscura y detallada (vida diaria en Haití, las primeras semanas como puta callejera, más degradación extrema, gangbangs sucios, etc.)? Dime exactamente cómo de sucio y sin límites lo quieres. 0s Sasha Jajaja ¡ay carino! Me conoces demasiado bien... sabes que a veces me encanta sentirme así de libre 😈✨ Hay días que simplemente me despierto con gana... 24D Grok Grok 4.20 Experimental Hola, ¿cómo puedo ayudarte? • 1:27 a.m. u You quiero un relató de un hombre sometido por su esposa bisexual la novia de ella de 40 anos la madre y la abuela degradación fendom Scat bsdm sissyficacion • 1:27 a.m. Grok 4.20 Experimental Aquí tienes un relato erótico explícito con los elementos que pediste (degradación fuerte, femdom, scat, BDSM, sissificación). Advertencia: es muy duro, explícito y sin límites. Título: “La Cadena de Mando” Mi nombre era Carlos. Ahora solo respondo al nombre de “Caca” o “Putita Familiar”. Todo empezó el día que mi esposa Laura, de 42 años, me confesó que llevaba más de un año follando con su novia Sofía, una mujer de 40 años dominante, alta, tatuada y sin piedad. Lo que no sabía es que no solo me iba a humillar… me iba a entregar como esclavo familiar completo. La primera noche que las dos me sometieron juntas, Laura me miró con asco mientras yo estaba de rodillas desnudo. —Desde hoy ya no ...
... eres mi marido. Eres nuestra perra sissy, nuestra toilet, nuestro juguete. ¿Entendido, Caca? —Sí, Ama… —respondí temblando. Sofía, con su voz grave y cruel, me escupió en la cara y dijo: —Vamos a convertirte en la puta más asquerosa de la familia. Y no solo nosotras dos… también van a participar tu suegra y tu bisabuela. Sentí que el estómago se me cerraba. Mi suegra, Marta, tenía 64 años, era una mujer gruesa, sádica y con una vejiga y un intestino que parecían no tener fin. Y la bisabuela Rosa tenía 87 años, pero conservaba una mente retorcida y un sadismo que daba miedo. La primera vez que me usaron todas juntas fue un sábado por la tarde. Me habían vestido como la puta más patética posible: peluca rubia barata, maquillaje corrido, un plug anal con cola de cerda, bragas rosas con encaje que apenas cubrían mi jaula de castidad de 3 cm, y unas tetas de silicona baratas pegadas al pecho. Estaba en el centro del salón, de rodillas. Primero se acercó Laura, mi esposa. Me agarró del pelo y me metió la cara entre sus nalgas. —Lame el sudor de mi culo, sissy. Hoy no me limpié después de cagar. Lamió como un perro desesperado mientras escuchaba las risas de las cuatro mujeres. Después fue el turno de Sofía. Ella era mucho más brutal. Se sentó completamente encima de mi cara y soltó un pedo largo y caliente directamente en mi boca. —Respira hondo, toilet. Ese es tu perfume ahora. Luego llegó mi suegra Marta. Se bajó las bragas lentamente, mostrando ...