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SANDRA ERA LA NUEVA PROFESORA DE FÍSICA II.
Fecha: 11/06/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: VEKU, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... turno… La estampida no tuvo piedad. Durante más de una hora, los 28 estudiantes usaron a Sandra sin descanso, follándola en varias poses como si fuera su juguete personal. Primero la mantuvieron sobre el escritorio, con las piernas abiertas en V mientras la penetraban uno tras otro. Luego la pusieron de cuatro patas sobre el suelo, follándola por detrás como a una perra mientras otros le metían la verga en la boca. Sus tetas grandes colgaban y se balanceaban con cada embestida fuerte. Más tarde la levantaron entre varios y la follaron de pie, sujetándola en el aire como un muñeco sexual: uno la penetraba por el coño mientras otro le entraba por el culo al mismo tiempo. Sandra solo podía gemir y llorar, completamente llena y abrumada. La pusieron contra el pizarrón, de espaldas a ellos, aplastando sus tetas contra la superficie fría mientras la cogían por detrás. Después la tiraron boca arriba sobre varias mesas juntas, con la cabeza colgando hacia un lado para que le follaran la garganta mientras otros le abrían las piernas. Cada uno tomó su turno, algunos repitiendo dos veces. La llenaron de semen por dentro y por fuera: en su coño, en su culo, sobre sus tetas, ...
... en su cara y en su cabello rubio. El escritorio y el piso quedaron empapados de fluidos. Cuando finalmente sonó la campana del final de la jornada, los estudiantes se vistieron rápidamente entre risas y comentarios burlones. —Buena clase, profe Sandra. Mañana repetimos, ¿eh? —Gracias por la bienvenida tan rica. Richard guardó el brasier como trofeo en su maleta, y varios se llevaron pedazos de su ropa como recuerdo. Salieron en masa hacia los buses, todavía comentando lo apretada y caliente que estaba la nueva profesora. El aula quedó en silencio. Sandra yacía tirada en el suelo, completamente desnuda, exhausta y destruida. Su cuerpo estaba cubierto de semen seco y fresco, sus tetas enrojecidas por tanto manoseo, el cabello revuelto y pegajoso, y sus piernas abiertas temblando sin fuerzas. Del coño y el ano le chorreaba semen abundantemente. Se quedó allí, tirada entre los pupitres, respirando débilmente, con la mirada perdida en el techo. Lágrimas silenciosas corrían por sus mejillas mientras procesaba lo que acababa de pasar en su primer día como profesora. La ingenua y boba profesora Sandra había sido completamente usada y abandonada por sus 28 estudiantes.