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UN LIVE CON INTRUSO GUERRILLERO
Fecha: 11/06/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: VEKU, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Relato Erótico - Capítulo 1 Melina ajustó la cámara del teléfono, inclinándose ligeramente hacia adelante para que la luz natural que entraba por la gran ventana resaltar aún más su escote. El vestido tie-dye de tirantes se adhería a sus curvas, marcando sus pechos firmes y el contorno de sus caderas. Su cabello rubio caía en ondas suaves sobre sus hombros mientras sonreía con esa mezcla de inocencia y picardía que volvía locos a sus seguidores. —Hola mis amores… ¿cómo están hoy? —ronroneó con voz suave, moviéndose lentamente frente a la cámara—. Estoy aquí en la terraza de la casa, disfrutando de este paisaje verde que me encanta. Miren qué vista… Giró un poco el teléfono para mostrar las colinas exuberantes que rodeaban su casa a las afueras de la ciudad. No imaginaba que, en ese mismo instante, otros ojos la observaban con mucha más hambre. Desde el monte, el pelotón de los “Malandros” bajaba sigilosamente. Eran doce hombres duros, curtidos por meses de combates en la selva. Barbas crecidas, uniformes camuflados sucios, rifles AK-47 colgados al hombro. Llevaban semanas sin probar una mujer. Meses, en realidad. Nada de hembra. Solo sudor, sangre, balas y la mano como única compañía en las noches frías. El comandante, un hombre alto de barba espesa y mirada feroz llamado Rata, fue el primero en verla a través de la ventana abierta. —Puta madre… —murmuró, deteniéndose en seco. Uno a uno, los hombres se fueron deteniendo. Sus ojos se clavaron en Melina como lobos ...
... ante una presa. La forma en que el vestido se hundía entre sus tetas, cómo se marcaban sus pezones contra la tela fina, la curva de su culo cuando se movía… Todo eso les pegó como un golpe. —Hace tanto tiempo que no me como una hembra… —gruñó uno de ellos, apretando el rifle con fuerza. —Miren esas tetas… —susurró otro, lamiéndose los labios—. Esa puta está pidiendo que la bajemos a la tierra y la follemos hasta que no pueda caminar. Rata sonrió con malicia, sus ojos oscuros brillando de pura lujuria. —Tranquilos… Por ahora solo miramos. Pero esa hembra ya nos abrió el apetito. Vamos a entrar. Primero comemos… y después nos la comemos a ella. Melina seguía ajena a todo, coqueteando con la cámara, girando lentamente para mostrar su cuerpo. De repente, los comentarios de su live empezaron a explotar: “MELINA DETRÁS DE TI!!” “HAY HOMBRES ARMADOS EN LA VENTANA!! “¡GUERRILLA!! SAL DE AHÍ PUTA” “Están rodeando la casa!! Corre!!” Melina frunció el ceño, aún sonriendo, sin entender del todo. —¿Qué dicen, amores? ¿Qué pasa? Fue en ese momento que levantó la mirada… y los vio. Doce hombres armados, sucios, excitados y con hambre animal en los ojos, observándola fijamente desde el otro lado de la ventana. Sus miradas recorrían su cuerpo sin vergüenza, deteniéndose en sus pechos, en sus piernas, en su boca… Melina sintió que el corazón se le salía del pecho. Al ver a todos esos hombres armados mirándola con esa hambre salvaje a través de la ventana, el pánico la invadió. Sin ...