1. En el Ejercito


    Fecha: 13/04/2019, Categorías: Otras Categorías, Autor: DavidMejiaMed, Fuente: CuentoRelatos

    Hola a los lectores, actualmente tengo 37 años, soy BI (me inclino más hacia los hombres en la parte sexual y las mujeres en la afectiva) vivo en Colombia y siempre he estado en el Closet; con todo este enredo en algún momento quiero contar mi historia y me he puesto en la tarea de escribir algo, quise comenzar por los momentos eróticos, así que acá les va uno de ellos.
    
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    En el Ejército
    
    Estaba en mi último año de colegio, uno de los mejores años de mi vida, tenía muchos amigos, salía, rumbeaba, tenía novia y me iba bien en el colegio. Aún vivía con mis padres y estábamos en una aceptable situación económica. A esa edad, e incluso desde antes, ya sabía que me atraían los hombres; realmente lo supe desde que tuve algunos contactos y juegos sexuales con un primo, pero había tenido pocas experiencias sexuales gay en ese momento y con mujeres había también tenido juego, pero solo una relación completa antes de salir para el ejército. Eso sí, con toda la curiosidad de la edad.
    
    Por esa época nos citaron al examen médico para prestar el servicio militar obligatorio, lógicamente todos teníamos algo de miedo y de preocupación, la situación del país era (y aún es) complicada, además éramos de un buen colegio y no estábamos acostumbrados a pasar trabajos ni dificultades.
    
    Yo a esa edad estaba bastante bien, practicaba mucho deporte, jugaba fútbol y baloncesto lo que me mantenía con muy buen estado físico. No soy muy alto, mido como 1.71mts, pesaba ...
    ... como 60 kilos, tenía muy buenas piernas, un abdomen plano y duro, aunque no muy rallado, algo de pecho y espalda. Era bien presentado y tenía muy buen pegue con las mujeres, nunca me faltaron novias.
    
    Llegó el día del examen médico, todos nos desplazamos a un coliseo deportivo de la ciudad, habíamos como 500 jóvenes, pero en un salón nos ubicaron a los de mi colegio. Todos nos desnudamos totalmente, hubiera querido ver a varios de mis compañeros, pero el susto que tenía en ese momento no me lo permitió. Paso el examen, luego el segundo examen y luego el sorteo, salí apto para prestar el servicio y quedé seleccionado para ir a prestarlo.
    
    En enero estaba ya partiendo para el ejército; al principio fue muy duro, la época de inducción no nos permitía descansar ni un minuto, el entrenamiento era fuerte y permanente, pero luego pase a integrar la Policía Militar. En ella el ambiente era mucho mejor, no nos levantaban con diana (tiempo medido para el baño, para tender camas, para vestirnos, etc.), teníamos más tiempo para ducharnos (incluso había agua caliente), para afeitarnos, los baños eran mucho más grandes, había 15 regaderas, todas en fila, sin nada de separación y bastante cercanas. En la parte de atrás (a espaldas de quienes se duchaban) estaban los lavamanos y espejos para afeitarse y lavarse la cara. La verdad hasta el momento no había tenido tiempo ni ganas de mirar a mis compañeros, a pesar que todos los días nos bañábamos totalmente desnudos, con la exigencia de la ...
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