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En el Ejercito
Fecha: 13/04/2019, Categorías: Otras Categorías, Autor: DavidMejiaMed, Fuente: CuentoRelatos
... inducción no había tiempo de nada. En la PM si comencé a mirar poco a poco a mis compañeros, aunque con mucho cuidado pues me daba miedo que se me parara frente a todos y me tildaran de gay. Paso el tiempo y nos fuimos relajando un poco, pude notar que a muchos les gustaba mirar, unos por curiosidad, otros por molestar, otros por comparar y seguramente muchos por qué nos gustaba, pero ninguno lo declaraba. Algunos llegaban a las duchas totalmente erectos, a otros se les paraba durante la ducha, ya la verdad es que no era raro ver eso. Incluso muchas veces se presentaban roces, cuando uno entraba otro pasaba cerca, o cuando nos duchábamos, o cuando nos estábamos afeitando, en fin, era común. Un día me paso algo chistoso, me estaba afeitando, estaba totalmente desnudo y mirando al espejo un poco inclinado, es decir con mi trasero levantado y en posición, en eso un compañero se volteó para salirse de la ducha y se resbaló hacia adelante (por lo menos eso dijo) cayendo totalmente apoyado sobre mí, por poco y me penetra, sentí todo su cuerpo en mi espalda y todo su miembro en mis nalgas, todos se rieron, yo tuve que disimular para que no notaran que me había gustado. Entre mis compañeros se encontraba el soldado Pérez, venía de otro buen colegio de la ciudad, era un muy buen soldado, bien educado serio y responsable. Medía como 1.75, era delgado, con piernas bien formadas, un pecho muy llamativo y una espalda espectacular, no era fornido sino bien definido, tenía una ...
... cara de niño lindo espectacular, aparentaba como 14 años, además no tenía nada de vellos en el cuerpo, sólo unos pocos en las piernas, pero muy delgados y de color claro. Durante la etapa de instrucción lo había visto poco, pero en la PM quedó en una cama cercana a la mía y nos hicimos buenos amigos. Poco a poco comenzó a llamarme la atención, pero casualmente no me lo había podido encontrar en la ducha, sólo lo había podido ver en Bóxer ya que el siempre madrugaba más que los demás lo que le permitía bañarse con más calma (varios de mis compañeros hacían eso, pero yo tenía dificultades para levantarme más temprano); sin embargo, pudieron más mis ganas; un domingo que podíamos dormir un poco más le pedí que me despertará cuando él se levantará para aprovechar a bañarme con calma. Al día siguiente me despertó, tal como habíamos acordado. Me levanté, organicé mis cosas y mientras conversábamos en voz baja, lo esperé para irnos a las duchas. Ambos íbamos en toalla, sin nada por debajo de ella. El pasó primero y pude ver de nuevo su espalda, de verdad era espectacular, delgada en la cintura y se abría un poco más arriba, era llamativa y me provocaba tocársela. Nos afeitamos y nos dispusimos a bañarnos, él pasó primero a su ducha, se quitó la toalla y pude ver la terminación de su espalda, tenía unas nalgas preciosas, redondas, fornidas, duras y lampiñas totalmente, casi no dejo de mirarlo. Procedí a quitarme la toalla y meterme a la ducha contigua, él ya estaba totalmente ...