1. Soy una esposa muy puta


    Fecha: 18/07/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... podía pasar de todo. Ahí no entraba la Moral Cristiana. En una de ellas, una noche una putita comentaba riéndose que le habían abierto el apestoso.
    Por otro lado, mi gordito me sugirió otra cosa:
    ¿Qué te parece si vamos a aquel hotel que tiene un bar en la playa?
    ¿Cuál es tu idea?
    Que caces algún pendejo. Uno hospedado en el hotel. Los empleados no podrán decir nada, porque tú también eres huésped. Pedimos un cuarto no muy alto con vistas a la playa. De ahí yo te veo. Si deciden ir a otro lado, procura ser tú la que sugiera a donde, combinamos una seña y llego atrás como si fuera un desconocido.
    ¡Huumm! ¡Siii1 ¡Me gusta tu idea!  
    Me arreglé casi normalita, al borde de lo decente,  una minifaldita sugestiva, con una tanguita muy chiquita, una blusita leve, muy translúcida, dejaba ver los pezones, sin sostén, pero con un chalequito que cubría.
    Arreglada así, subiendo la falda pasaría a ser putifalda, apretando un poco la tanguita, descubriría las nalgas. En fin, iba preparada para la cacería de hombres.
    Cenamos y salí a una hora ya no familiar, el bar estaba muy animado, con muchos clientes, hombres solos y parejas. Escogí una mesa enque mi maridito podía verme desde la ventana. Y esperé tranquila, con un drinke y alguna botana. 
    Percibí algún interés, como calculando que clase de mujer sería. Dos hombres comenzaron a verme mucho, a medio sonreír. En algún momento los vi. Les sonreí discretamente. Algo después, un mesero me dijo que los señores me invitaban un trago. ...
    ... Los ví y acepté, haciéndoles seña de pasarse a mi mesa. Se pasaron muy sonrientes. Nos pusimos muy animados. Eran dos ejecutivos chilenos que venían a negocios. Para ellos yo era una ejecutiva de paso por la ciudad. Algo después, comenzaron a caminar las manos bobas, de los dos. Salí al baño, donde me ajusté la falda, claramente más arriba. Me abrí el chalequito. Vi como se animaron al ver mis piernas y los pechitos. Con más alcoholes, la plática se desvió a las partes interesantes de la ciudad, famosa por su vida nocturna. Les dije que la conocía bien porque había vivido aquí por unos años. Y sugerí guiarlos si quisieran conocer algo.
    Aceptaron en seguida. Vi a mi maridito, sentado en una mesa no muy lejos, le hice la seña convenida de que iríamos al Beco. Salió en seguida y me hice un poco la remolona. Llegando al Callejón, caminamos un poco, enseñándoles los diferentes antros. Lo vi de lejos, se encaminó al Baccarat, nuestro viejo conocido. Nosotros algo después. 
    Al entrar, se deslumbraron, nunca habían visto algo así, sexo por todo lados, sin tapujos, ni pudores. Pedimos algo y me comenzaron a manosear, medio tímidamente. Fui al baño y regresé con la faldita hecha una puti faldita, enseñando las nalgas. Y la blusita atada a la cintura, con un escotote. Así, la manoseada se hizo mas abierta, Decidieron que yo no era la turista que imaginaban, que era una puta medio encubierta. O al menos simplemente era puta, por lo que ya no tenían que tratarme como mujer decente. Más ...