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Soy una esposa muy puta
Fecha: 18/07/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... fácil. Con eso, pronto ya estaba sin la blusita, ni la faldita, solo de tanguita. Moviéndome frente a ellos, poniéndoles las nalgas provocativamente. Ya así y caliente, me agaché a mamarlos, por turno, una verga tras otra, en cuanto chupaba uno el otro me quitó la tanga, dejándome lista para ser montada. Lo que hizo poco después, haciendo lo que me gusta mucho: Un palo por cada extremo. Yo feliz. De reojo, veía a mi gordito, tomando una cheve y gozando como su putona estaba siendo fodida en púbico. Descansamos, platicando pendejadas, estaban muy curiosos de como conocía este local y de porque me portaba como puta. ¿Era puta? Medio les contestaba las preguntas, acariciándolos y moviéndome frente a ellos. En algún momento me vestí la tanguita y la blusita para ir al baño. Invité a uno de ellos a acompañarme. Me vio sorprendido ¿Al baño? Si, al baño, ¿me quieres acompañar? Abrió los ojos e hizo seña de aceptar. Mi acompañante no dijo nada cuando nos metimos al baño masculino. Adentro, entré en un box, hice pipí y salí sin calzones. Estaba lavándome las manos inclinada, poniendo las nalgas a la mano con toda intención, bien zorra. Él nervioso, veía para todos lados, finalmente me metió su riatota. Yo solo pujaba. Estando así, llegó su amigo, curioso de nuestra salida. Y aprovechando el viaje también me jodió. Yo feliz. Para rematar, entró mi maridito, se nos quedó viendo, y me chingó también. ¡Que alegría! Resultó ser más de lo que pensábamos. Esta putota chingona estaba feliz. El chileno solo decía ¡Que puta eres! Si, ¿verdad?