1. Haciéndolo mi morochita


    Fecha: 26/07/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Gordo Unión, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... vez no me salía agradecerle si no que le hablé como si lo evaluara, de mis labios solo salía decirle muy bien de forma repetitiva luego de cada beso mientras seguía hurgando con mis dedos hasta su culo. Se lo masajeaba con las yemas y parecía gustarle, se frotaba la carita seria, que ya me resultaba muy tierna cada vez que venia, contra mi pecho. Se sentía mojadito ahí atras pero volví a sus cachetes, me gustaba apretarselos. No dejaba de besarle la cabecita y él de jugar con mis fluidos. De la tv salieron gritos de espanto y sonidos macabros pero de pronto también se oyó la voz de mi madre. No sobresaltamos en silencio, atinamos a taparnos con las cobijas y me salió responderle. No pasó nada, pausé la serie y solo nos saludamos a la distancia diciéndome que ya habían llegado, nos deseó las buenas noches y quedamos calmados uno al lado del otro. Reaccioné poniendo play y volvió a sonar la sinfonía macabra. Me salía desperezarme, me frotaba la cabeza y me eché hacia atrás. Ariel se recostó en posición fetal hacia mí sujetando la cobija. Parecía dormirse. No le dije nada simplemente lo dejé ser y fui yo el que terminó durmiéndose. A la mañana siguiente cuando abrí los ojos sentía caer agua. No llovía, era la fucha del baño, evidentemente Ariel se estaba lavando. Me levanté con necesidad así que entré como si nada. Ariel pareció sorprenderse y se me quedó mirando mientras yo comencé a orinar. Me dijo que era un irrespetuoso pero no le preste atención. De pronto sentí presión ...
    ... así que decidí sentarme en el inodoro pero no fueron mas que unos gases. Ariel se asqueó y no me decía cosas lindas pero siguió con su baño. Estaba parado, me quedé observándolo luego de que se volteó para enjabonarse y enjuagarse. Se paraba como  toda una preciosura, su cola resaltaba con el agua escurriendo sobre ella, seguían sus piernas torcidas hacia adentro sus pantorrillas y gemelos eran exquisitos podía imaginar sujetarlos con mis manos, pasé a mirarle lunares que tenía y alguna manchita que parecia de nacimiento. Su espalda me atraía, esa espaldita que había abrazado en mi cama, se giró un momento y recibía los chorros de agua en la cara, se frotaba el cabello, levantó sus brazos y pude apreciar sus pequeños pezones entimbrados, su abdomen abrazable y su carita chorreada de agua, abría y cerraba la boca y la masajeaba con sus delicadas manos comparadas con las mias que eran toscas y grandes. Era todo un espectáculo, hasta me lo imagine con pelo largo y lacio, era toda una morochita preciosa podía verlo a pesar de su pene el cual lo hacia más exótico a mi parecer. No sé cuanta importancia le daba a su pene pero Ariel parecía tocarlo lo menos posible, tocaba mas su cola sus pectorales y su rostro. No fue hasta que se giró hacia mí y me habló, que me di cuenta que yo mismo estaba jalándome el pene mientras la observaba. Me miró seriamente, la ducha aún estaba abierta y el agua corría por todo su cuerpo, me dijo que no sea idiota y que también debería bañarme porque ...
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