1. Los deslices de Bárbara


    Fecha: 15/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: DENYS PERVERSO, Fuente: CuentoRelatos

    A veces es imposible describir con toda justicia la belleza de nuestro mundo, es algo que rebasa la imaginación sin embargo aquel lugar era hermoso en grado extremo arboles enormes y flores silvestres de bellos y brillantes colores, época primaveral donde la reproducción es total en planta y animales, un lugar hermoso como un cuento de hadas.
    
    En cambio, la época invernal era cruel en extremo con aquel sitio, se volvía inexpugnable por decir algo. Dentro de ella vivía una familia adinerada de rancio abolengo, de costumbres muy de acuerdo a su envestidura, gentes que hacían alarde de su linaje, gente cruel y autoritaria.
    
    Elena hija predilecta de la familia compuesta por ella y su hermano Iván primogénito y el mayor sinvergüenza que pudo producir la tierra.
    
    Sin embargo, no era el único de la familia, se rumoraba que Bárbara su madre, se había entregado a la concupiscencia de manera escandalosa antes de casarse con su padre.
    
    Él se había enamorado de Bárbara desde que eran muy jóvenes y su amor pudo más que lo rumores de la liviandad de su mujer, mas no estaba ciego y después pudo comprobar que su mujer era una mujer lasciva e insaciable.
    
    Este temperamento fue heredado de manera lamentable a la hermosa y gentil Elena.
    
    Bárbara parecía aburrida, Alejandro su prometido y la postre padre de sus hijos no era el prototipo de hombre que ella deseara, sentados en la sala observándose sin que hubiera algo realmente atractivo en aquella situación, “ojalá se fuera este ...
    ... idiota, ni siquiera se sienta junto a mí, le falta inventiva, de espaldas como estamos sería fácil meter la mano bajo mi falda y mitigar este maldito furor que me está matando”. Bárbara abanicaba su rostro perlado de sudor, pero no era calor lo que tenía era presa de excitación la cercanía de Alejandro le ponía inquieta y a este parecía no llegarle el aroma de la hembra en celo que tenía frente a él. En cambio, Alejandro le observaba y le costaba trabajo creer las cosas que se rumoraban de su prometida. Todo aquello distaba de ser mentira lasciva entre las lascivas Bárbara en la intimidad era una autentica mesalina artera dispuesta siempre a darle gusto su hambrienta panocha.
    
    Quizá la más sonadas de sus lubricas aventuras fue la ocurrió en su propia casa.
    
    Un joven invidente había llegado a trabajar en el servicio de la casa recomendado por un párroco que apelo al buen corazón de los padres de Bárbara.
    
    Quizá cueste trabajo creer esto, pero esto lo leerán desde la perspectiva de Bárbara.
    
    Ella intentaba descansar cuando fue asaltada por su constante apetito sexual hacía calor y decidió tomar un vaso de agua, una bata transparente cubría su desnudo cuerpo mal humorada por estar convencida que pasaría la noche en ayuno, después de saciar su sed vago hasta el jardín de su casa mientras una fresca brisa acariciaba su rostro el viento jugaba con la frágil tela de su bata y la levantaba dando un espectral efecto, de pronto su rostro se ilumino sentado en una banca del jardín ...
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