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Los deslices de Bárbara
Fecha: 15/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: DENYS PERVERSO, Fuente: CuentoRelatos
... el joven ciego disfrutaba del aroma de las flores que el viento llevaba hasta su nariz, aspiraba el aroma deleitando uno de sus aguzados sentidos por su ceguera. Bárbara lo rodeo y se puso como a dos metros frente a él, bastaron un par de segundos para el joven distinguiera el fino aroma del perfume de la hermosa mujer. —¿alguien anda ahí? —me sorprendes Fausto solo te guías por el aroma, aunque para serte franca me gustaría que distinguieras otro aroma. —¿Cómo que aroma señorita? Bárbara sonrió malévola repitiendo en sus adentros. –el aroma de mi panocha, pero quien sabe todo puede suceder. —ja, ja, ja, ven acompáñame te voy a mostrar algo que te va a gustar. —¿A dónde me lleva señorita? —ya lo sabrás. Con toda cautela Bárbara lo llevo a su recamara, tenía tantas cosas en mente, pero le excitaba sobre manera darle a probar al invidente algo que quizás nunca probaría si ella no se lo proporcionaba. Una vez en la privacidad de su alcoba lo sentó en una silla, su excitación era evidente ante lo que pensaba hacer. Coloco un banco frente a él cálculo su estatura y quedo satisfecha con el resultado. —vamos a probar de nuevo tu fino olfato fausto. Estas palabras las emitió enronquecida de excitación, acerco más el banco hasta separar las piernas de Fausto y subió en él se deshizo de la bata y la arrojo lejos de ella el rostro de Fausto estaba a escasos centímetros de su sexo. —¿distingues el aroma querido? Fausto aspiro queriendo descubrir ...
... lo que Bárbara pretendía. —si distingo un aroma muy… —¿muy qué Fausto? —Muy especial. —¿te agrada o desagrada? Fausto volvió a aspirar. —Me agrada señorita. —Fausto ¿sabes lo que es una vagina? —si señorita. —¿has olido alguna? —no señorita nunca. —eso pensé y eso te hace más atractivo para mí, ¿sabes, una vagina esta frente a ti? Me voy acercar un poco más, estaré tan cerca de ti que sentirás hasta mi perturbación. Las piernas de Bárbara temblaban al aproximarse al joven invidente trago saliva cuando observo como la punta de la nariz se ocultó en su espesa mata genital, un fuerte estremecimiento se apodero de ella al sentir como aspiró lento y profundo el aroma de su ardiente sexo, el joven invidente restregó con toda delicadeza su apéndice nasal en el húmedo y cálido canal, las piernas de Bárbara temblaban como negándose a sostenerla, al momento Fausto parecía darse cuenta de su flaqueza y la aferro por las nalgas introduciendo la nariz totalmente en su lubricada oquedad. Fausto abría a toda capacidad sus apagados ojos, dentro de la vulva su nariz nadaba en los abundantes jugos de Bárbara sus hirsutos pelos rosaban sus pómulos casi invadiendo sus ojos, sí era su primer contacto con lo más delicioso del ser femenino, era invidente pero su instinto era validado por una fuerte erección tan potente que se tornaba dolorosa instintivamente beso los gruesos labios y deseo ferviente probar aquel elixir que se había impregnado abundantemente en su ...