1. EN EL MEJOR DE LOS CASOS


    Fecha: 12/08/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Las chicas, tanto Carmen, con voluptuosos 17 años, como Alejandra, de esplendorosos 11, estaban desnudas, totalmente dispuestas… ¡Qué hermosuras!
    No hay palabras, en este idioma y en ningún otro, para describir la belleza de ambas…, nada comparable a la vulgaridad que nos rodea. ¡Solamente en el paraíso puede haber hembras de esa naturaleza!
    Ambas criaturas tienen su experiencia, a pesar de sus escasos años.
    La mamá, Adelina, hacía un tiempo que servía en casa, a veces una, a veces dos…, actualmente tres veces por semana. 
    Habíamos acordado que lunes, miércoles y viernes serían los días adecuados para un buen polvo…, y si quedaba tiempo, se ocuparía del departamento…, o “piso” como dicen en algún lado.
    Desde pequeñas, ellas veían a su madre ocupándose diligentemente de sus variados novios y amigos, que se alternaban casi semanalmente. Por entonces, no sabían que esa “ocupación” era el medio que les permitía vivir cómodamente hasta, incluso, abonar la escuela de sus hijas en una prestigiosa institución religiosa.
    Tan severa y exclusiva era la enseñanza en la entidad que, si bien en las escuelas oficiales, e incluso privadas, de corte laico, la orientación sexual, con discreto y adecuado rumbo, era parte del currículo general, en la institución de referencia, era ignorada. Así es como las niñas estaban desorientadas totalmente en cuanto a la actividad de la mamá.
    Ellas no comprendían como la progenitora tenían tanta facilidad para compartir amigos y amigas, que casi ...
    ... semanalmente se alternaban y renovaban por su vivienda. 
    Carmen cuando, en su momento, con escasos 10 años, se encontró con la necesidad de explicar a su hermanita Alejandra, de 4, lo que pasaba tan frecuentemente en el dormitorio de la mamá, la situación la obligó a la emulación física de lo que la madre hacía –dado que sus palabras, a esa edad, no alcanzaban-, cuando, junto a un hombre o, a veces, solamente con una chica, o con dos hombres…, o mujeres…, se encontraba placenteramente ocupada, de acuerdo a su habitual buen humor…
    Es así como muy pronto pudo emular eficientemente la actividad de la mamá, tomando como “sparring” a la hermanita…, quien rápidamente aprendió a retribuir generosamente los besos, caricias y lamidas de su hermana mayor. Los juguetes de la mamá los usaba con mucha delicadeza y poca acción, con el declarado propósito, para su hermana menor, de que lo importante lo aprendiera en “carne viva”.
    Y así llegamos a la actual situación, adolescente y preadolescente, con ardientes intenciones de actualizar permanentemente sus prestaciones. Carmen y Alejandra comenzaron a franelearse (magrear) cuando, justamente –como lo adelanté-, la mayor le tuvo que explicar las tareas que realizaba la madre. Sin duda, es una práctica común, dada la calidad física de ambas y de los placenteros resultados. Estaban tiradas en la cama, chupándose por todas partes, hasta acomodarse para un ardiente 69 –algo que habían aprendido de su mamá, ignorando el sentido del número-, momento ...
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