1. EN EL MEJOR DE LOS CASOS


    Fecha: 12/08/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... en el que aproveché para ensartar la apretada conchita de Alejandra, que estaba arriba, cual proa marítima… Por supuesto, la había reconfortado con abundante gel lubricante y anestésico.
    La nena soltó por un momento los labios vaginales de su hermana y, girando la cabeza, me miró con alguna sorpresa.
    -No hay problema tesoro. Vos seguí en lo tuyo, que yo te bombeo sin dificultad… - Mis tranquilas palabras la relajaron, y ella retomó el buen ánimo y placentera actividad.
    Pero no fue solamente eso. Primero me agaché para lamerle el culo y la concha, tal como lo hacía Carmen, quien quedó con mis huevos a tiro de su lengua, una vez ensartada su partenaire. Comenzó a lamerlos hasta que, levantando la cabeza, se los metió en la boca, mientras yo bombeaba a Alejandra. 
    ¡Apretadísima la nena! ¡Una belleza de concha! Dos suculentos labios, enmarcando una pequeña y rosada rajita… 
    Estaba parado, con mi pija dentro de la apretada conchita, mientras las lenguas se entretenían mutuamente en acariciarse, lamerse, mordisquearse, y la mamá miraba complacida desde el sillón, mientras se masturbaba prolijamente…
    -¿Vieron chicas? Les dije que Dani es dulce y cariñoso… - Adelina siempre dispuesta a alabar mi disposición.
    Tomé a Alejandra de las axilas y la levanté, para acostarla sobre mí, boca arriba, totalmente despatarrada…, con la pija metida hasta los huevos. Carmen se irguió y se acomodó de cuclillas sobre mi rostro. Mi lengua la recorría desde el ano al clítoris…, una y otra ...
    ... vez…
    Alejandra estaba ensartada, de espaldas, con las piernas recogidas… y la hermana gozando de mis chupadas de concha…, mientras, inclinada sobre la nena, la acariciaba y besaba. La mamá seguía observando mientras se masturbaba. En el ínterin, tuvo un par de buenas sacudidas. Sus muslos y piernas chorreaban los fluidos eyectados por la concha.
    Pensé que era egoísta tenerla en el sillón… ¡Madre e hijas tan cariñosamente putas, no podían tener privilegios!
    -Vení tesoro, unite a nosotros…, no dejés solas a las nenas, quiero tenerte junto a mí y que le enseñés que es lo mejor…
    Adelina no se hizo rogar. No había terminado de pedírselo y estaba sobre la cama, arrodillada, entre las piernas de Alejandra, lamiendo mis bolas y la concha de la hija…, además de lo que quedara a la vista de mi pija, cada vez que salía de la cueva de la nena… 
    La experta mamita se trasladaba desde la entrepierna de alguna de sus hijas hasta la mía, si la veía libre… y desocupada. Por supuesto, yo no dejaba inactiva mi lengua ni mis labios, que se recreaban permanentemente con alguna de las tres conchas que estaban compartiendo la cama. ¡Debo reconocer que el sabor más suave y agradable es el de Alejandra! 
    
    Tomé a la nena de las axilas y la levanté, para acostarla sobre mí, totalmente despatarrado…, con la pija en su concha y las piernas al costado de mi torso. Ella, cariñosamente, giraba la cabeza y me besaba los pies… ¡Impagable!
     Carmen se irguió y se acomodó de cuclillas sobre mi rostro. Mi lengua ...
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