1. EN EL MEJOR DE LOS CASOS


    Fecha: 12/08/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... la recorría desde el ano al clítoris…, una y otra vez…
    Alejandra estaba ensartada, de espaldas sobre mí… y la hermana gozando de mis chupadas de concha…, mientras acariciaba y besaba las piernas de Ale. 
    -¡Tenés razón mamita! ¡Dani lo hace muy rico! – A pesar de sus escasos 11, da la impresión que Ale tiene amplia experiencia en el coito… - ¡Dani es mucho mejor que los estúpidos de mis primos!
    -¡Es como dice Ale…! Los primos que tiene son unos pelotudos: la meten, acaban y se rajan… ¡Les importa un carajo si las primas gozan! – Adelina acordaba con la opinión de su hija.
    
    -¡Dale Dani! ¡Métemela a mí! – Carmen pedía su turno… Se colocó junto a nosotros en cuatro. – ¡Montate, dale Dani!
    -Esperá un cachito, Carmen… ¡Acabo y te dejo el lugar! – Alejandra le pedía sosiego, mientras siguió reculando a todo vapor algunos minutos más, mientras la hermana, en “dulce espera”, le chupaba el culo.
    Luego de abundante eclosión orgásmica, la nena se desensartó y dejó su lugar a la hermana. ¡Solidaria la criatura!
    Acostado de espaldas, mi pija se floreaba como mástil. Carmen la lamió y chupó unos minutos, saboreando, incluso, los fluidos de su hermana, y luego se acuclilló con las piernas a mis lados, para ensartarse placenteramente. 
    Yo miraba su rostro mientras la pija horadaba pausadamente la rosada, húmeda y cálida concha. ¡Su carita es la imagen del más dulce y hermoso ángel!
    Al llegar a contactar ambas pelvis, Carmen suspiró profundamente y, haciendo presión sobre sus ...
    ... rodillas, se separó unos centímetros. Volvió a apoyarse y se separó. La tomé de la cintura y acompañé su cabalgata con mis manos, facilitándole el movimiento. 
    No tenía especial costumbre de mirar expresiones de placer…, pero, en esta situación, los gemidos, suspiros e interjecciones de Carmen no me dejaron impasibles. ¡Esta hembrita si que gozaba del polvo!
    Alejandra, plácidamente, se había colocado en cuclillas sobre mi rostro, y se balanceaba suavemente, de manera de poner a mano de mi lengua su clítoris y su ano… Apoyaba sus manos en mi pecho, e intercambiaba besos y lamidas con Carmen, mientras esta cabalgaba sobre mi pija.
    
    Y así estábamos los 4, cada uno con sus propias ganas, lujuriosas y pervertidas…, en todo lo posible. ¡Una suerte! Las nenas de Adelina tan calentonas como la madre… 
    La mamá, con notable benevolencia, dejaba que fueran las hijas quienes se ensartaban alternativamente, tanto en culo como en concha, de frente o de espalda, cabalgando o en 4, siempre dispuestas y felices. 
    -¿No quieren dejar un poquito a mamita? Ella lo hace muy bien… y fue la primera…
    -Si papito…, tenés razón… ¡qué venga mamá…! Siempre fue muy cariñosa con nosotras… - Carmen se adhirió inmediatamente. - ¡Jaja! A ella le gusta más participar que solamente mirar… ¡Cuándo está cerquita observa más atentamente!
    -Jaja! ¡Si la tiene adentro más todavía! – Alejandra definía más la voluntad de la mamá… ¡Tal para cual!
    -Traten a mi pancita con delicadeza… - Adelina participa sin dudar, pero ...