1. No me llames “vaca gorda”


    Fecha: 16/08/2026, Categorías: Tus Relatos Autor: VillaEgo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Parte 1: La Frustración de Cada Noche
    Me llamo Stephanie. Treinta años, trigueña, clase media baja. Vivo en Villa el Salvador con mis papás, mi hermana menor, Carla, y su esposo, Miguel. No es fácil. No es fácil tener veintitantos y vivir aún con tus padres, pero la economía no da para más. Y no es fácil tener un enamorado que no te sirve.
    Mi enamorado, Luis, tiene 45 años, es bajito, gordito, con la panza que le cuelga sobre el cinturón. Cuando lo conocí, pensé que la edad no importaba, que el cariño bastaba. Pero el cariño no mete la verga. Y Luis tiene disfunción eréctil. No follamos desde hace dos meses y medio. Dos meses y medio. Él lo intenta, se esfuerza, pero se le baja. Se pone nervioso, yo me pongo frustrada, y terminamos viendo Netflix en silencio.
    Lo peor no es eso. Lo peor es escuchar a mi hermana.
    Carla y Miguel tienen el cuarto pegado al mío. Las paredes son delgadas como papel periódico. Cada noche, sin falta, escucho todo. Los gemidos de ella, los gruñidos de él, las nalgadas que retumban contra la pared. Y lo que más me destroza: cuando ella grita "¡No, por el culo no!". Lo dice riéndose, jugando, porque sé que al final termina aceptando. Sé que Miguel se la mete por el culo porque luego escucho sus gritos de placer. O de dolor, no sé. Pero yo escucho y me mojo.
    Me mojo de rabia. De envidia. De hambre.
    Ya lo engañé dos veces. La primera fue con un chico de la fiesta de la oficina, un tal Ricardo, 26 años, flaco, pero con buena mano. Me lo llevé al ...
    ... baño de la fiesta y le pedí que me diera duro contra el lavamanos. No duró ni cinco minutos, pero fue mejor que nada. La segunda vez fue con un amigo de Ricardo, en otra fiesta. Ese sí duró más, me puso en cuatro y me dio como si no hubiera mañana. Pero fueron encuentros de suerte, de oportunidad. Ya no quiero dejar mi vida sexual al azar.
    Así que anoche me instalé Tinder.
    Parte 2: La Búsqueda
    Puse mi mejor foto: esa donde salgo de medio lado, se me marca el culo enorme que Dios me dio —98 centímetros de puro trasero—, y con un vestido negro que disimula la panza. Porque sí, tengo panza. Mido 1.61, peso 74 kilos, y la panza es grande, redonda, como si estuviera embarazada de cuatro meses. Pero el culo es mi orgullo. Grande, firme, parado. Los hombres lo miran cuando camino.
    En mi descripción puse: "Busco chico atlético, alto, de 24 años aprox, con abdominales marcados. Nada de mayores ni gorditos." Una indirecta directa para el universo. No quería más Luis. Quería lo contrario: un chico joven, alto, con la panza dura y marcada, que me levantara y me diera contra la pared.
    Empecé a swipear. Muchos perfiles normales, aburridos. Hasta que apareció él. Su perfil decía: "Alex, 24, 1.85m, deportista. Busco chicas con curvas reales." Tenía fotos en el gimnasio, sin camisa. Marca de abdominales como tabla de lavar. Brazos grandes. Sonrisa de niño bueno. Pensé: "Este es el indicado."
    Hice match al instante. Empezamos a hablar.
    Él fue directo: "¿Te gusta jugar?"
    Yo: "¿A qué te ...
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