1. Lo que hace una mujer decente en tiempos de crisis


    Fecha: 23/09/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X


    Que hace una mujer decente en época de problemas
    Eran , como muchos, gente decente de clase media-baja, bien educados y decentes. Él era obrero de construcción, ella profesora de primaria en escuela oficial. Tenían dos hijitos en escuela primaria. 
    Vivían razonablemente contentos en una ciudad grande, cuidando mucho el presupuesto para llegar al fin de mes. Dos veces habían ido una semana de vacaciones al puerto y lo contaban como algo épico.
    Cuando llegó la gran crisis en el País, los afectó mucho, primero a él le rebajaron el sueldo, y algo después perdió la chamba. Con el salarito de ella, apenas podían mal comer y pagar lo básico. Y los míseros ahorros se estaban desapareciendo poco a poco.
    U día, soltó una frase de la se arrepintió de inmediato.
    Si esto sigue así, vas a tener que ponerte una mini y salir a la esquina.
    Ella casi lo abofeteó, no lo hizo porque decidió que no había sido en serio. Era por desesperación.
    Pasaron los días, y cada vez era peor, él salía buscando trabajo, y no encontraba, nadie encontraba, no había. De nada.
    Un día, casi llorando, ella le dijo:
    ¿Era en serio lo que dijiste de salir a caminar con putifalda?
    No mucho, pero es una posibilidad
    ¿De a deveras lo piensas?
    Bueno, lo he pensado como algo que pudiera ayudarnos. Eres muy bonita y bien formada.
    Días después, en la siguiente quincena, me dijo:
    Huumm, lo he estad pensando, y creo que podemos intentarlo. ¿Cómo lo has pensado?  ¿Solo salir por aquí?
    Me dí cuenta que hablaba en ...
    ... serio. A la mejor fuera una solución y de paso, haría real una antigua fantasía mía, la de verla cogiendo con otro. Comencé a pensarlo en serio.
    No, en la calle no, creo que es muy peligroso, he oído de un local, con cierta fama, no muy lejos de aquí. Un camión nos deja en pocos minutos.
    Pason algunos días más cuando me dijo: Vamos a hacerlo… no podemos seguir como estamos, tú o estás consiguiendo trabajo y mi sueldo es muy miserable. ¿Cuándo vamos?
    Bueno, vamos el viernes, creo que es cuando tienen clientela esos locales. Estuvo de acuerdo.
    El siguiente viernes, se baño, se coloco el perfumito que tenía, y vistió la mejor ropita interior y vestidito.
    Esperé pacientemente sus arreglos y salimos de nochecita cuando estuvo lista. Los dos muy nerviosos. 
    Al llegar al lugar, nos paramos en la banqueta de enfrente, viendo como empezaba a llegar clientela. Parecía gente acomodada, eso nos dió alguna confianza.
    ¿Vamos? Le dije, y sin hablar cruzamos la calle. Titubeamos a la entrada, inseguros de que hacer. Ya adentro, vimos un saloncito bien arreglado, limpio, con algunas mujeres en mesitas como de bar. Y meseros. 
    Me dirigí a un de ellos: Quisiera hablar con el gerente. Sin dudar, se volteó a ver a mi esposa, y me indicó una barra al final del local. Es aquel gordo del fondo.
    Nos dirigimos al fondo, llegando ,el gordo se nos quedó viendo, esperando.
    ¡Buenas noches! Quisiera hablar con usted un asunto delicado.
    Hum… Dígame. Todo nervioso, no atinaba a decirle que quería. ...
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