1. Lo que hace una mujer decente en tiempos de crisis


    Fecha: 23/09/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... guey! ¡Si cabrón, métemela más, si, ¡quiero sentirla hasta adentro!
    ¡Así me gusta! ¡que seas una putota cachonda! ¡Si! empíname más, esta puta quiere mas de esa cosota , quiero que me jodas bien jodida, que montes a tu yegua, que seas mi semental , mi padrote. 
    Si putona, eres mi chupapollas sinverguenza, así quiero verte cogiendo como putona.
    Muy sorprendido nunca la había oído decir malas palabras. 
    Cuando se vino el pinche gordo, con la verga bien dura, le ordenó pararse agachada junto a la cama, le untó algo por atrás ¡y la fue enculando! vi como le metía la tranca, suavemente hasta adentro. Y ella gritaba por más... gemía pidiendo más verga
    Yo se lo había pedido muchas veces y nunca quiso darme su culito, Ahora le estaba gritando a un desconocido que le chingara el culo, que le metiera su palote por la cola.
    Ya te lo esto metiendo pinche puta culera…
    Siii… quiero más, métemelo más…
    Ya puta pendeja, ya te lo metí todo, goza mi bichote,  putota cabrona… mueve las ancas, quiero ver esas putas nalgotas moviéndose. No lo podía creer, le estaba gustando tener esa vergota enterrada por el culo 
    Así siguió mi mujercita, siendo muy puta, el gordo después de culearla, la volteó y se lo metió de nuevo por ...
    ... la boca, diciéndole:
    Limpia mi sable pendeja, déjamelo limpiecito.
    Si mi rey lo que tú mandes, soy tu pinche puta pendeja. Y lambía la vergota de arriba a abajo.
    Quiero que seas mi puta, límpiate y vístete, te espero con tu maridito. ¿Él sabe que eres tan puta?
    No… no lo sabe, ni yo lo sabía, tú me lo has hecho ser.
    Temblando, salí a la recepción a esperarlos, Pedí una cheve para intentar enfriarme.
    Cuando llegó el gordo, me dijo:
    Ya la viste, la acepto, le voy a dar ropa. ¿Qué horario prefieren? ¿Diurno o nocturno? Diurno
    Muy bien, la espero de miércoles a sábado, a las diez am.
    Y así mi quieta mujercita comenzó a ser putona. Ya tenía facilidad, y pronto se hizo de las favoritas. El gordo la llamaba seguido para atender algunos clientes especiales. O para sus puteadas, era de las pocas que aguantaba su tremenda boa.
    Así resolvimos nuestros problemas de ingresos, ya no necesité trabajar, ahora mi trabajo era cuidar a los niños.
    De paso pasamos a tener una vida sexual muy buena, Ya no me negaba el culo (Que se le había hecho guango (no se porqué. Ya le cabía mi mano)). Ni mis fantasías.
    Por cierto, salió encuerada a vestirse, tranquila, ya no le daba vergüenza. Ya sabía que era puta en un putero. 
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