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A los Pies de Doña Rosita. Capítulo 1: La reunión
Fecha: 03/11/2026, Categorías: Fetichismo Tus Relatos Autor: Perro Esclavo de Pies, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... gusto conocerla. Déjeme mostrarle la casa. —dijo Herman mientras le daba la bienvenida. Pasaron el recibidor de la gran y elegante mansión, y él comenzó a mostrarle los diferentes espacios: la sala con sofá y televisión, la cocina, el comedor principal, el lindo jardín con el pasto verde bien cuidado, los baños y las recámaras. Rosita estaba realmente impresionada por lo grande y elegante de la casa: pisos de mármol blanco, muebles de madera y estilo europeo, espacios bien amplios y limpios; aunque ella ya había se había dedicado a limpiar las casas de la gente rica durante años, la casa de Herman era claramente la más cara de todas. Finalmente, Herman y Rosita se sentaron en el sofá de la sala a hablar. —Es una casa realmente bonita, señor Herman, y se nota que la tiene muy bien limpia y cuidada. —Oh, muchas gracias. Me alegra que le haya gustado el pequeño “tour” por la casa, jajaja.—dice Herman riéndose un poco. Ahora con un poco más de confianza Herman cree sentirse listo para hablarle de “la cuestión”. —Bien, señora Rosita, ahora me gustaría hablarle de cierto detalle sobre el trabajo que es importante. Rosita entonó un poco los ojos en señal de curiosidad. —Claro que sí, dígame, ¿de qué se trata? —Bueno, la cuestión es que el trabajo para el que yo estoy interesado en contratarla no es exactamente de limpieza. —¿Entonces qué clase de trabajo quiere que haga? —¿Ha escuchado alguna vez sobre el “femdom”?, doña Rosita. —“Fendoom”, no me ...
... suena de nada, la verdad, señor Herman— contesta algo confundida. —Verá, el femdom es un juego de roles en donde una mujer asume el rol de dominación, mientras que el hombre asume el rol de dominado o sumiso. Rosita es incapaz de ocultar la confusión y extrañeza de su cara, aun así, trata de hablar con amabilidad e intenta entender lo que le quiere decir el señor. —Ooh, okey. ¿Y entonces usted quiere que yo sea esa mujer? … ¿La que domina a un hombre? —dijo Rosita tratando de encajar las palabras correctamente. —Así es. —Mire, señor Herman, lo siento, pero creo que usted me confundió por alguien más. Yo soy una señora de buenas costumbres, me dedico a limpiar casas y a cocinar. No soy una prostituta, ni lo que sea que usted piense de mí— dijo con un poco de molestia e incomodidad. —No, no, no, doña Rosita. Creo que no me exprese con suficiente claridad. Disculpé si le pareció que la ofendí, no era mi intensión— dijo Herman tratando de tranquilizar a la señora— Lo que yo busco no es sexo. En absoluto. Tampoco quiero que usted se desvista ni haga nada con lo que no esté de acuerdo en hacer. Lo que yo busco es un juego de rol, un servicio, pero manteniendo las cosas profesionales. Y puedo ofrecerle una buena paga por cada sesión que haga. Rosita sigue un poco confundida y alterada por lo curiosa de la propuesta del señor. —¿Pero este juego de rol del que usted habla es una cosa erótica?, ¿no es así? —Ehhh, sí, en parte lo es. Verá, aunque le parezca ...