1. Sadomasoquismo gay: El obrero de la construcción.


    Fecha: 03/11/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Darvej, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... risada cabellera. El aliento helado de vapor, y sus jeans azules sobresaliendo de entre el blanco de la nieve sobre la que estaba parado. Llevando sobre sus hombros madera y vigas, martillando, etc. Era robusto, como fisicoculturista, como esas escenas de las enciclopedias de deporte que tanto le habían extasiado a Alphonse unos años antes. Y el pobre Alphonse ahora temblaba de pies a cabeza de tanto morbo y exitación.
    
    Su primer intercambio de palabras fue cuando coincidieron en la cocina al medio día. Alphonse inocentemente fue a buscar agua y encontró a Henrí, así se llamaba el mocetón, comiendo el almuerzo que la encagada de las instalaciones le había servido. Y fue Henrí quien tomó la iniciativa. "Vaya, quien anda por aquí". Alphonse dió su nombre y balbuseando explicó que era un internado, pero que su familia le solía dejar en diciembre. Así, de cerca, los biceps de Henrí se veían como de bronce bruñido, con sus venas hinchadas. "No tienes frío - No, trabajando me acaloro". Henrí lo veía con ojos codiciosos, y con una gran sonriza maliciosa, de bellísimos dientes blancos y grandes, cosa que exitaba más y más a Henrí. "¿Y que haces ahora?" Le dijo Henrí. "Estoy organizando libros viejos en el Ático". "VAMOS", Le dijo Henrí, sin explicaciones, ni preambulos, sino con esa expresión malicisos de quien ha encontrado una presa. 
    
    Henrí estaba delante, subiendo las escaleras, Alphonse detrás gozandose del espectáculos de esas piernas y glúteos de atleta. Alphonse ...
    ... temblaba de exitación, intuyendo lo que sucedería, aunque, por su falta de experiencia ni lo sabía ni lo podría haber sabido, pero intuitivamente lo deseaba con todas las fibras de su cuerpo. Alphonse no pensaba si estaba en peligro, qué sucedería si alguien los descubría, si alguien los hecharía de menos en sus respectivas labores, o qué se supone que debía hacer. O peor, ¿qué pasaba si solo se estaba confundiendo con las intensiones del albañil, y este solo quería revisar el estado del ático. En cuanto se cerró la puerta Henrí la trancó, y sin más dilaciones, como comprendiendo la premura del poco tiempo que disponía, se avalanzó sobre Alphonse y le comió la boca con u largo beso francés. Alphonse cerró los ojos y se dejó llevar por la furia de su exitación, besando la lengua de Henrí con fuerza, para luego seguir con su mentón y cuello musculoso, y hasta su manzana de Adán. descendió hasta el pecho belludo de hermosos pectorales de Henrí. Y Henrí los tiró al suelo y se montó sobre él... pero Alphonse le pidió que todo fuera de pie, tal como lo había fantaseado hasta ese momento. El pobre no sabía como le salía voz, como su fuera un eco lejano, casi como fuera de su propio cuerpo. Y Henrí lo complació, colocándolo de espalda sobre una viga central. Le bajó sus pantaloncillos de escolar, y abrió sus piernas. Henrí no preparó el recipiente, no lubricó, no tuvo compasión, solo ensalivó su verga y empujó con ferocidad. Agarró el cabello de Alphonse y le retuvo con toda su fuerza, ...