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Mi salvadora
Fecha: 20/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: eliblanco87, Fuente: CuentoRelatos
... quería (era la primera vez que yo le decía eso), ella también me dijo que me quería y que se alegraba de haber empezado esta vida juntas, y entonces no sé muy bien por qué, la besé. Supongo que por el vino, o por lo guapa que es, o por el cariño que le tengo, o porque me sentía bien. A ella le sorprendió el beso pero tardó en apartarse, yo creo que le gustó lo que sintió. Sonrió incómodamente y me dio las buenas noches y se dispuso a dormir. ________________ Los días siguientes yo no podía estar más arrepentida de ese beso. La situación se había vuelto incómoda entre nosotras, ella en cierto modo me evitaba, y estaba como algo enfadada. Para mi gran sorpresa, empezó a decir que estaba medio saliendo con un chico del trabajo. Y puede que fuera cierto a juzgar por los mensajes que llegaban a su móvil o por lo que le oía hablar por teléfono. Cenaba menos en casa, y era cierto que cenaba con él, porque yo a veces les veía llegar por la ventana y llegaba con él. En una de esas veces pasó lo que tenía que pasar, y es que les vi besándose para despedirse, y la verdad es que me sentó fatal ver eso, me daba una especie de celos, o envidia, o las dos cosas a la vez. Por supuesto esa nueva situación no impedía que siguiéramos en su casa o que durmiéramos juntas, desde luego no nos iba a dejar en la calle. Además él tenía su propio piso por lo que no había temor a que él en el futuro quisiera vivir con ella y Susana y yo acabáramos en la calle. Por las noches era bastante ...
... incómodo porque hablábamos menos, además ella ahora no se cambiaba de ropa delante de mí sino que se llevaba la ropa al cuarto de baño y lo hacía allí. Algunas noches no dormía en casa y cada vez que pasaba eso me moría de celos. La cama se sentía enorme y fría para mí sola, y me imaginaba a Isabel disfrutando y siendo feliz con otra persona. Acabé conociendo a su chico, Marcos, algunas veces que venía a recogerla a casa. La verdad es que yo no sé por qué simplemente no la esperaba abajo, Isabel le hacía subir, yo creo que para que yo le viera y conociera, aunque ella seguramente había notado mis celos. Ese gesto y muchos otros me hacían pensar que Isabel buscaba de alguna manera reafirmar delante de mí su heterosexualidad. Cosa que yo ya sabía y me daba igual, y yo también soy hetero y nunca había estado con una chica. No necesitaba enseñar a su chico delante de mí todo el rato, pero le encantaba hacerlo. Puede que fuera porque ella es de una familia bastante conservadora, y aunque sé que tenía sentimientos hacia mí prefería reprimirlos y llevar una vida más normal y más tradicional. Yo aparte de triste y con mal de amores, me preocupaba bastante por mi futuro. En unas semanas todo había pasado de tener una buena vida en esa casa, y de estar cerca de tener una “relación” (o como se llamara a lo que estaba surgiendo entre nosotras) con una chica que era un partidazo, como decimos en España, a verme de nuevo sola y sin un duro ni casa donde vivir. Redoblé mis esfuerzos de ...