1. Mi salvadora


    Fecha: 20/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: eliblanco87, Fuente: CuentoRelatos

    ... hija en el sofá.
    
    Así quedamos y ya en la habitación era un poco incómodo. A pesar del buen rollo durante todo el día, estar en pijama delante de ella y en la misma cama era un poco raro. Pero no podía quejarme. Le di de nuevo las gracias y las buenas noches y me giré de lado para intentar dormir. Entonces fue cuando rompí a llorar. No por sentirme mal, porque teníamos un lugar donde dormir, pero supongo que fue por la tensión acumulada durante todo este tiempo, que cuando al final se arregla todo es cuando estallas. El caso es que Isabel se giró hacia mí y me abrazó por detrás, yo también agarré su mano que quedaba delante de mi pecho, y nos quedamos en plan “cucharita”. Tras ese abrazo y esa acción reconfortante pronto dormí como un bebé.
    
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    Tras unas semanas en esta nueva situación, habíamos establecido ya una rutina. Con Isabel trabajando tanto y yo en paro, yo era como la esposa que cuida de la casa y de la niña en ausencia del “esposo”, o en este caso esposa. Yo mantenía la casa super limpia y ordenada, compraba y cocinaba, incluso al tener más tiempo y para agradar a Isabel estaba mejorando mis habilidades como cocinera probando nuevas recetas que encontraba en internet. Cenábamos casi siempre las tres en casa, pero ella comía en la oficina así que yo le preparaba también el tupper para que se lo llevara al día siguiente. Por supuesto yo también llevaba a Susana al colegio, al médico o hacía mis gestiones.
    
    Nos estábamos haciendo muy amigas las ...
    ... tres, éramos un equipo y nos ayudábamos mutuamente. Luego por la noche en la habitación ya solas nosotras dos, con mi hija ya dormida en el salón, Isabel y yo teníamos otro rollo, hablábamos ya de nuestras cosas importantes. Nos habíamos convertido en confidentes una de la otra y nos contábamos nuestros problemas. Ella era en realidad una persona bastante reservada, pero conmigo se soltaba, con lo cual las cosas que me contaba a mí no se las confiaba a mucha gente. Eran por decirlo así las típicas conversaciones de alcoba. Otras noches simplemente pasábamos el rato viendo series en su tablet. Lo de dormir abrazadas no se limitó a la primera noche para consolarme, sino que era lo habitual, y normalmente no sé porqué, era ella la que quedaba detrás de mi cuerpo abrazándome.
    
    Las tres vivíamos bien así por lo que no se limitó a unos días o semanas sino que prácticamente nos habíamos establecido allí definitivamente. Todo era perfecto, además con el alto nivel adquisitivo de Isabel teníamos todo lo que necesitábamos. Pero no me sentía bien estando ahí viviendo gratis, yo seguía buscando y buscando empleo.
    
    Aunque la situación cambió tras lo que pasó cierta noche. Estábamos como siempre en la cama viendo pelis en la tablet, pero como era viernes nos quedamos hasta más tarde y también habíamos tomado vino en la cena. El rollo era diferente en fin de semana. Vimos una peli muy divertida, reimos mucho juntas, bromeamos… lo pasamos genial, le dije que era muy feliz allí y que la ...
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