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Historias De Oficina -11-
Fecha: 22/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... que vas a estar encerrada en esta habitación? Te van a vender al mejor postor y vas a terminar tus días como esclava de algún magnate en quién sabe dónde. —Por favor déjame ir, no tengo nada que les sirva por favor, por favor, por favor…déjame ir, se me olvido tu rostro, nunca te vi ni a vos ni a tu amigo, yo sigo con mi vida y listo…por favor. —Descansa hermosa – dijo sonriendo mientras se ponía de pie – no quiero que te preocupes, todo va a estar bien. Me acurruque en mi manta viendo como él se retiraba de mi habitación, Michael era un personaje muy extraño, mentiroso, manipulador, psicópata, victima ¿Cuál de todos era? Tal vez era una mezcla o tal vez era simplemente un maldito, nuevamente estaba llorando, estaba muy agotada. La mesa estaba lista, la bebida, el aroma familiar, pollo al horno y flores de primavera. —Mariza amor ¿Dónde está tu padre? —Está trabajando en el auto todavía ¿quieres que vaya a buscarlo? —Si por favor ya está lista la comida. —Voy a buscarlo. Todo se oscureció, la capucha de mi buzo cubrió mis ojos mientras mi padre me abrazaba, las risas de mis padres estaban cargadas de felicidad, pero al mismo tiempo de tristeza su nena se iba de viaje sin ellos, nos sentamos a comer entre risas, anécdotas y alguna que otra lagrima de mamá. —¿Cuándo sale tu viaje hija? – pregunto mi madre —No estoy convencido de ese loco viaje que quieres hacer Poobee. – dijo mi padre —Papá por favor ya ultimamos todos los detalles, no me ...
... vengas con esto ahora por favor. —No se hija… —Salgo mañana temprano, prometo llamar todos los días y contarles como me está yendo. – dije mostrando mi mejor sonrisa Las caras preocupadas dejaron entrever pequeñas sonrisas, aunque sus ojos dejaban apreciar la tristeza de sus corazones, era la primera vez que me iba tan lejos sin ellos, siempre fui sobreprotegida y ahora me embarcaba a un viaje en Europa con mis dos únicas amigas. Desperté de repente, seguía envuelta en la gruesa manta que me había traído Michael ¿Cuánto tiempo llevaba ahí? Los rayos del sol podían colarse nuevamente por la pequeña claraboya, tenía mis ojos irritados de tanto llorar y mi boca seca, me estaba deshidratando, llevaba mucho tiempo sin comer ni ir al baño, me incorporé como pude y me acerqué a la antigua puerta que me confinaba, ahora con la claridad del sol me di cuenta que no tenía picaporte, una oxidada cadena la unía a la pared para que se mantuviera cerrada, pude entreabrirla un poco, escuchaba como mis captores hablan pero solo entendía parte de las frases. “lleva tres días con nosotros, no ha comido ni bebido nada” “Sin ella no hay rescate” “¿Qué droga le suministraste, Edward?” “Tenemos que deshacernos de ella Michael, tirarla un rio o enterrarla en algún lugar donde no la encuentren” Mi mente repetía sus palabras una y otra vez mientras me alejaba de la puerta, se estaban acercando, escuchaba sus pasos. La horrible cadena empezó a sonar cuando llegue a cubrirme con ...