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Historias De Oficina -11-
Fecha: 22/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... sobre el mullido sofá, solté el botón de su pantalón y lo baje junto con su ropa interior en un mismo movimiento, mi lengua se perdió en su humedad, mientras ella comenzaba a gemir, su cuerpo se retorcía mientras sus manos apisonaban mi cabeza impidiendo que me separe de ella, aunque realmente cada vez que levantaba la cabeza era Mariza la persona que se encontraba gimiendo frene a mí, mi miembro se abrió camino de forma agresiva en su interior. —Ayy… con cuidado Sr. Vask No me interesaba lo que pensara ella, no me interesaba escuchar lo que tenía que decir, solo me interesaba escucharla gemir, escuchar gemir a mi visión de mi amada, sus manos rodearon mi cuello mientras mis penetraciones iban progresistamente en aumento, volví a besarla de forma pasional, posesiva, mordía sus labios, escuchaba como su respiración llegaba placenteramente a mis oídos “Quiero escucharte amor”, mis manos recorrían su cuerpo, lo exploraban ansiosos por descubrir todo lo que ocultaba, nuestros cuerpos se revolvió nuevamente sobre el fino sofá, sus senos se movían al ritmo de mis penetraciones, sus jadeos nublaba mi mente, su cuerpo me exigía más, nuestras bocas se unían mientras mi miembro llega hasta las profundidades de su interior, podía escuchar sus gemidos en mi oído, me llenaba de placer, de excitación aunque no fuera su imagen la que lo causara, tome sus manos y las sujete a tu espalda su cuerpo presionaba contra el mío sintiendo al ritmo de mis movimientos, una sola mano era ...
... suficiente para mantenerla quieta, fui acariciando sus muslos, mis dedos recorrieron centímetro a centímetro, hasta comenzar a jugar con su ano, su cuerpo dio un respingo al sentir mis toqueteos, una hermosa sonrisa apareció en su rostro mientras sus gemidos iban en aumento, su cuerpo se retorcía sobre mí alcanzando el clímax con mientras susurraba mi nombre entre gemidos y deseos, los minutos pasaban mientras dejaba que se recupere sintiendo cada latido de su corazón en contacto con el mío, mi lengua volvió a recorrer su cuello sintiendo como su piel se estremecía con el contacto repentino, los besos no se hicieron esperar, me había obsesionado con morder su labios, sentir su sabor, escuchar sus quejidos, mis besos eran desesperados, necesitados de amor y afecto, su cuerpo abrazo a mí, cediendo a mis caricias, recostó su cabeza en mi pecho mientras comenzaba a relajar su cuerpo, sentía como su respiración se calmaba, se había dormido pocos minutos después, me levante sediento necesitaba algo, recorrí los pasillos de mi casa, hasta llegar a la vitrina de whisky de papá abrí suavemente una de sus puertas y saque un viejo Jack Daniels, tome un vaso de la repisa junto con un par de hielos “El preferido de papá” pensé durante un segundo. *** —Esto es lo mejor, toma un trago – dijo sonriendo – momentos de padre e hijo. —Momentos para recordar – dije dando un trago – Aggh… no me gusta —Dímelo en unos años – dijo riendo – algún día te acompañara en los momentos ...