1. El delfín negro


    Fecha: 28/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: dulces.placeres, Fuente: CuentoRelatos

    ... delinear el modelo de delfín con estrellas que ya teníamos definido…
    
    Y empecé a sentir sus dedos sobre mi pubis, tan pero tan cerca… y sus brazos apoyados en mis piernas, y su respiración sobre mi piel, diablos, aun sentía la química, un extraño tan íntimo…
    
    Dejé caer mi cabeza de lado, mis ojos se cruzaron con los de Marcelo, y sentí una rara conexión, sentí que el disfrutaba verme en esa situación.
    
    Los minutos pasaban y todo esto me llevó a un lugar peligroso, a un lugar donde no quería estar… sentí mis pezones duros bajo el sostén, y esa electricidad recorriendo mi cuerpo, sentí que me humedecía, y es inútil, cuando una no quiere… parece a propósito, solo se da la inversa…
    
    La atmósfera se había enrarecido, el silencio se hizo tenso, Los ojos de Marcelo me quemaban, suspiré profundo y cerré los ojos tratando de esquivar su mirada, pero sabía que me miraba…
    
    Cuando Roque terminó los preparativos y empezó a tatuar mi piel sentí que me moría, sentí que me perdía, siempre fui un tanto masoquista, pero este dulce dolor tan cerca de mi clítoris era demasiado, sentí que empezaba a mojarme a mares, sentí deseos de tocarme, y que Marcelo me estuviera observando solo aumentaba mi hoguera.
    
    Por si algo faltara, la toalla parecía correrse, insistentemente, poniendo de mal humor a Roque, por lo que se repente solo la arrancó y la tiró con furia, mierda… como decirlo, mi sexo depilado totalmente desnudo ante sus ojos, en una posición sumamente incómoda para mí, porque ...
    ... Marcelo hasta parecía cómplice de todo, observando como sui amigo posaba sus dedos a milímetros de la locura…
    
    Solo me mojaba, más mojaba y más me mojaba, apreté los puños con fuerza, cerré los ojos, no puede evitarlo, un orgasmo me sorprendió en todo el trance, no supe si ellos lo notaron, no supe si largué algún gemido, no supe… solo no supe…
    
    Casualidad o no fue cuando Roque se detuvo y me pidió que fuera frente al espejo a ver cómo iba todo, si me gustaba la siluetad del delfín negro, me alcanzó la toalla, pero decidí hacerme la tonta y dejarla a un costado, me incorporé semi desnuda y caminé hacia el espejo de pared, pero no miré mi pubis depilado y el tatuaje que empezaba a tener forma, solo miré por el espejo lo que sucedía a mis espaldas, ambos hombres permanecían inmóviles mirando mi trasero, es que tengo buen trasero…
    
    Y me sentí puta en ese momento, tenía la atención de dos hombres solo para mí…
    
    Volví a la camilla con una sonrisa en mis labios, pero algo me avergonzó al llegar, sobre la sábana había una gran mancha circular producto de mis flujos que no había notado al levantarme, me quedé en silencio y sentí vergüenza, como diablos había chorreado tanto…?
    
    Los ojos de Roque se posaron en mi como en aquellos años, respiré resignada, acarició mis cabellos, incliné mi cabeza para sentir el roce de sus dedos, ahora desprovistos de guantes, Marcelo seguía sentado, observando sin decir palabra, solo me giró para que le diera la espalda e hizo que reclinara mi ...