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El Baldío y El Mirador. 12ª parte. *[ Fin ]*
Fecha: 30/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues
... cualidades y dimensiones que se asemejan a otros, ¡que se jactan de decir que les mide de 21 a 23 cms.!, y que la tienen gruesa como de caballo, no, ¡yo soy normal de 16 cms en estado de erección!, y sí, algo gruesita, obvio para estas nenas, ¡es algo grande!, pero con cuidados y la calma necesaria y que la excitación no me ganará, se los hacía en esos tiempos muy bien, ¡gozaban de mí, cómo yo de ellas!, era tan exquisito entrar entre esas vulvitas en desarrollo y hacérselos muy suave, mientras ellas con sus ojitos cerrados y con sus boquitas abiertas jadeando se dejaban llevar de mi mano al placer, a todas yo les fui arrancando una a una sus primeros orgasmitos de preadolescentes, siempre de un manera tranquila, tierna y llena de erotismo, hasta que sentía sus mieles regar el tronco de mi virilidad, ¡atrás quedaban las lluvias doradas de todas!, ellas buscaban siempre alcanzar el clímax sin que yo las lastimara o lesionara de sus vulvitas, yo no acababa dentro o fuera, sin que ellas ya hubieran alcanzado aunque sea un breve orgasmo, algunas lo lloraban o gritaban y otras casi se desmayaban al sentirlo, pero siempre quedaban felices con mi trato y sobre todo de la forma que se los hacía y cómo lográbamos acabar en el acto carnal, ¡tan bien!. . . . . . . Absorto estaba en mis pensamientos y con los ojos cerrados, cuando intempestivamente entran las nueve doncellitas echando desmadre y haciéndose cosquillas entre ellas o tocándose entre ellas jugueteando; ¡ya llegamos!, ...
... queremos ver una peli que nos dijo Jaqueline que va a poner en la betamax, ¡que es de esas pornográficas!, decía una de ellas, en el acto la “barbi”, fue e introdujo el carrete y comenzó el mencionado filme, yo estaba en medio de la cama y ambos lados acomodadas las princesas sin despegar los ojos de la televisión, al correr de los minutos las escenas eran perturbadoras, para las mentes de todas ellas, pero bueno yo encamado y rodeado de mis ninfas, sólo estiraba ambas manos y tocaba a alguna, las escenas cada vez se ponían más calientes, pero todas atentas, al lado izquierdo mío estaba Paola la que acomodó su cabeza encima de mi pecho, una de sus manitas se daba a acariciarme el pecho y una de sus piernas encima de mi cuerpo, casi aplastándome mi erección que estaba dura, por ver la película y aparte, por ver y notar que todas estaban excitadas ya que sus respiraciones acusaban recibo, de que se estaban calentado de escuchar los gemidos de los actores de la cinta y las grandes acabadas que se daban esas mujeres artistas de la pornografía, así como de los actores masculinos que parecían robots, cogiendo de una manera salvaje sin parar. De a poco iba jalando a Paola a manera de que se pegara a mí con su conchita a mi cadera, lo que al instante entendió por los movimientos que hice de jalarla, por el lado derecho ya acomodada estaba Miriam, quien sola se acomodó igual que Paola y ambas de ladito se daban a frotarse de sus “exquisitos postres” cubiertos por las breves telas de sus ...