1. Comienzo (parte II)


    Fecha: 08/05/2019, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Dulce Fuego, Fuente: CuentoRelatos

    ... mis compañeros y por poco nos encuentran en mitad de un delicioso faje.
    
    Esta tarde, la resistencia del doctor a mis encantos me recordó un poco la inexperiencia de los primeros besos que me daba con Ricardo en la escuela, me retan a buscar nuevas formas de seducir, a perfeccionar las que sé y a portarme como toda una puta en celo. Tal vez tenga que guiar la verga del doctor H. hasta mi vagina como guie la primera vez a la misma entrada el miembro adolescente de Ricardo. Así que ahí estaba, algunos añitos después, provocando a un hombre con mis senos. Con el tiempo he aprendido a usar mis senos para conseguir lo que quiero; de mi cuerpo, mis senos son uno de mis lugares favoritos para recibir el semen de mis amantes, son muy firmes y paraditos, también lo suficientemente grandes para que metas tu verga entre ellos hasta que me des toda tu lechita.
    
    Y el doctor H. no pudo resistir más el sentir cómo frotaba mi delantera contra su brazo, así que lo fue bajando y empezó a acariciarlos con el dorso de su mano, luego se acomodó para poder acariciarme como es debido, y estrujar un poquito mis deliciosas tetas
    
    -¿te gustan? - le pregunté clavándole la más sensual de mis miradas.
    
    -¿y cómo no? si están deliciosas. Tenía muchas ganas de que te dejaras tocar así, Dulce, me la pones muy dura de solo sentirte cerca, mira- Y llevó mi mano derecha sobre su fierro, ay qué rico y qué grandote fierro tiene, todavía en el pantalón se sentía enorme, yo me moría de ganas por sacarlo de ...
    ... ahí y darle una rica mamada.
    
    Por experiencia he aprendido que no es bueno darle al hombre todo lo que quiere en una sola ocasión, he aprendido que hay que tener caliente a tu amante todo el tiempo, siempre pendiente de la próxima vez, pensando en el próximo encuentro, contrario a las mujeres, a las que nos gusta todo de una vez, desde la más santurrona hasta la más puta, si el hombre no aprovecha su oportunidad y nos da una buena cogida, tal vez ya no tengamos ganas de repetir. Así que me separé del doctor, me incorporé y me dispuse a rodear el escritorio para salir, para dejarlo caliente, pensando en lo rico de mis tetas, obligarlo a masturbarse pensando en mi escote para calmar su verga parada. Pero cuando me disponía a empezar la retirada, le doctor H. me tomó del brazo y me retuvo, se levantó de su asiento y me sometió con fuerza doblándome hacia delante contra el escritorio. -Qué rica tanguita traes hoy, Dulce, un día te prometo que te la voy a quitar y no te la voy a devolver- Me decía mientras me sujetaba por los brazos de tal manera que mi cara quedaba de frente y suspendida sobre la superficie del escritorio, su reacción me dejó fascinada, pero tenía que calmarme para que mis jugos no se notaran en mi pantalón blanco, estaba a punto de decirle que me soltara o me cogiera ahí mismo cuando sentí que se puso detrás de mí y empezó a frotar su verga entre mis nalgas, que quedaban muy levantadas y vulnerables, el pantalón que yo había elegido para la ocasión era el más ...