-
Historia del Chip 01
Fecha: 19/05/2019, Categorías: Grandes Series, Autor: chopin, Fuente: CuentoRelatos
... estaba ajustando a la era post—chip. Las mujeres empezaban a comprender las implicaciones de no poder tener los orgasmos cuando lo desearan. Les gustara o no, dependían de un hombre para poder culminar sus relaciones, para sentir un clímax. Kim volvía contenta a casa. Su cuerpo adoraba el sexo y Roger lo manipulaba con gran soltura. Se sentía tan querida que no siempre se daba cuenta de que su hombre volvía a casa insatisfecho o frustrado, hasta que un día él le planteó dejar la relación. Su cara reflejó su estupefacción. En su fuero interno, sabía que esto podía ocurrir en cualquier momento. Era más bien que esperaba que durase más. Unos meses o unos años. —Has sido muy buena conmigo, Roger. No puedo negarlo. Y yo a veces te he desatendido. Te he defraudado ¿Puedo hacer algo? — preguntó Kim compungida. Estaban caminando junto al paseo de tilos desnudos, las pocas hojas que quedaban apiladas a los lados. —No me gustaría dejar de verte, Kim. Es sólo que me gustaría ser libre de ofrecerle el chip a otra mujer. —Puedo preguntar si ya has escogido a alguien...— balbuceó Kim. Un sollozo se traslucía detrás de su voz. —No, todavía no. Puede que tarde un tiempo— replicó Roger. Sus respuestas solían ser escuetas. Algo que a Kim le masacraba los nervios. —Está bien. No quiero que me recuerdes histérica o amargada— le reconoció con pesar. Bastaba que el hombre informase al registro para que anulasen la señal en el chip. Podía hacerlo en cualquier momento. ...
... Muchos lo hacían sin ni siquiera informar a sus amigas o novias. Kim se sintió agradecida por su deferencia. —Roger. Sé que nos hemos centrado en mi placer y …— dijo Kim. —No es por tu placer. Es porque no soy yo el que decide cuándo lo obtienes. Kim no quería parecer desesperada. Lo estaba perdiendo por su estupidez. Los hombres querían atención. Sentirse admirados y poderosos. —¿Aceptarías seguir conmigo si así fuera? — le preguntó mientras se giraba y le miraba a los ojos. Dejó los labios entreabiertos. Le gustaba besarla, no perdía nada por intentarlo. —Necesitaría una prueba... una prueba de que tu cuerpo me pertenece, una prueba inamovible— contestó Roger. Se mantuvo impasible ante los labios sensuales, ligeramente abiertos y húmedos de su novia. Kim no quería besarle en esas circunstancias, no por falta de amor sino porque imaginaba que se sentiría manipulado. —No sé .... Roger la interrumpió. —Es muy sencillo. Por ejemplo, no me gusta la ropa que llevas. Quítatela y escóndela en un seto. Kim dudó. Hacía algo de frío y no podía imaginarse andar desnudo. Y mucho menos dejar su vestimenta atrás. —Lo ves. No serías capaz— aseveró Roger con una sonrisa que rezumaba tristeza. Kim se encogió de hombros. —Lo admito. Es que ha sido de sopetón. ¿Tanto te gustaría? — preguntó, sabiendo la respuesta. —Kim,preciosa, eso no importa, es que no estás preparada para seguir mis peticiones— le contestó Roger burlón. —¿Completamente desnuda? ¿Zapatos ...