1. Arrepentidos los quiere Dios. (Capítulo 62)


    Fecha: 23/05/2019, Categorías: Otras Categorías, Autor: Febarsal, Fuente: CuentoRelatos

    ... equivocado de apartamento.
    
    --¿Eres Fernando, verdad?
    
    --Sí. sí.
    
    --Pasa, pasa, que no te has equivocado.
    
    Quedó Fernando pasmado, no se podía ni imaginar que mi regalo pudiera ser de tanta belleza.
    
    Al momento salí del baño, envuelta en una toalla rosa desde el pecho hasta las rodillas.
    
    --Estás en tu casa, creo que por ahí habrá algo de beber, sírvete lo que te apetezca. ¡Bueno! casi no hace falta que os presente. Sonia, este es Fernando, ¿qué te parece?
    
    --Mejor de lo que me figuraba; un cincuentón que seguro va a hacer "encaje de bolillos" con mi cuerpo.
    
    --Lo que te voy a hacer es "encajar bien mi bolillo" donde tu sabes. ¡Cordera!
    
    --La dos nos reímos de la salida de Lope.
    
    --Bueno niños, a comer. Que tengo reservada mesa para tres en Jockey.
    
    --¿No había otro hombre en discordia, Manolita? me hablaste de un novio de Sonia, creo recordar.
    
    --Un imbécil que ha dejado plantada a esta muñeca. Dije a la vez que acariciaba la cara de Sonia.
    
    --¿Entonces no va haber cama redonda cómo tenía entendido?
    
    --No, mira, os quedáis los dos en el apartamento, que no os va a faltar de nada; os comportáis como dos tortolitos, y allá sobre la diez vuelvo por aquí. Voy aprovechar la tarde para hacer compras en unos grandes almacenes de la Gran Vía.
    
    --No gastes mucho Manolita. Me dijo Fernando.
    
    --Lo que tienes tú que hacer "es gastar" todo con Sonia.
    
    --¡Pero que guasona eres, joía!
    
    Salimos del restaurante y tomamos un taxi; me dejaron en la Plaza ...
    ... de Callao, y ellos siguieron más abajo, para la Plaza de España.
    
    En este punto de mi narración, he dudado si contar lo que hice visitando tiendas por el Centro de Madrid, o la "follada" de Sonia y Fernando. He llegado a la conclusión, que tres narices les importan mis compras a los lectores.
    
    Según me contó Fernando al día siguiente de su tarde de amor; (porque como saben yo no participé en la fiesta) dijo que fue apoteósica.
    
    Fíjense ustedes la grandeza de la amistad. Puedo asegurar que está muy por encima del amor y de todas las pasiones. Me he follado en mi vida a mujeres y hombres muy hermosos; he querido con locura y me he entregado con pasión arrebatadora a Raúl, Adela y Margarita. He disfrutado con Sergio y José Antonio de polvos sublimes...
    
    ...Y sin embargo, al hombre que de verdad más aprecio en este mundo, el que me ha demostrado que su amor está por encima de las pasiones, es mi gran amigo Fernando Lopetegui.
    
    Su imagen está tan inmaculada en mi corazón, que creo que el acostarme con él rompería el cristal que evita se mancille nuestra amistad.
    
    ¡¡¡Qué ideal es mi devoción por Lope!!!
    
    Pero dejemos los sentimentalismos aparte, y escuchemos las palabras de Lopetegui, contándonos lo acontecido con Sonia. Cuando me lo refería, igual que se lo va a contar ahora a ustedes, me orinaba de la risa.
    
    Como ya les ha contado Manolita, fui el policía que "custodió" la Casa de Citas que regía en Madrid allá por los años sesenta en plena Dictadura. "Casa" que ...