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Mis días en Cancún
Fecha: 17/11/2019, Categorías: Grandes Relatos, Autor: dulces.placeres, Fuente: CuentoRelatos
... pareció gustarle tanto que pude escuchar su respiración agitarse y pude sentir que me tocaba más desesperadamente, yo seguía sobre la almohada recostada y en ese momento el hizo de un lado mi diminuta tanga y paso su lengua por mi esfínter ahhhh!!!... Cuando escuchó mi suspiro decidió seguir, era una dulce tortura, él sabía perfectamente lo que hacía y a mí me encantaba, lo siguió haciendo hasta que le implore: —Por favor amo, dame por el culo, te quiero sentir, quiero que seas en primero… En ese momento el me enderezó en la cama a modo que pudiera quitarme la corbata que me impedía ver, ignorando mi petición, me puso de frente a él y me dijo con un toque de excitación: —Tu turno mi putita hermosa, chúpame la verga, quiero que me la chupes como nunca se lo has hecho a nadie... Sus palabras fueron una perdición para mí, se bajó el pantalón y el bóxer, hasta dejar su verga desnuda, se podía notar que él ya estaba excitado y eso me calentaba más aun, saber que yo había provocado eso, me sentía una puta calienta vergas. Me puse de rodillas frente a él y comencé a besar su verga, a tocarla, a meterla lentamente en mi boca, hasta que me acostumbre a su sabor y a ese olor a hombre que Mauricio tenia, seguí con lo mío, mientras el con su celular tomaba fotos, eso me gustaba, la idea de que las tuviera y pudiera masturbarse con ellas cuando quisiera, yo seguí con lo mío, dándole la mejor mamada que he dado en mi vida, cada vez más rápido, cada vez con más ganas de ...
... hacerlo venir en mi boca, cada vez con más esmero, dios! me encantaba su verga en mi boca. Y justo en ese momento cuando yo creí que terminaría me ordenó levantarme del suelo y me plato tremendo beso en la boca, su sabor a hombre se mezclaba con muestra saliva, nuestras lenguas de movían perfecto, juntas, me sentía suya, como jamás me había sentido con nadie. El corto el beso y me tiro de nuevo en la cama me ordeno abrir las piernas y yo obedecí, en ese momento él retiró la tanga negra que estaba bañada en mis jugos y olores, la llevo a su nariz y succiono el aroma como si se tratara de un perfume exquisito, eso me pareció tan perversamente exquisito que sentí una nueva oleada de flujos en mi sexo, regresó a donde estaba y comenzó a recorrer mis piernas, hasta que llegó a mi conchita que estaba inundada y comenzó a darme el mejor sexo oral de mi vida, era tan delicado y a la vez podía notar cuanto lo deseaba, Mauricio era un experto, me comía la conchita entera, saboreaba mis jugos y yo cual puta solo decía: —Siii!!!... ahhh!!!... chupámela, por favor!!!... no pares!!!... ahhh!!!... así, sigue!!!... ahhhh!!! Eso pareció provocarlo tanto que me hizo correr en su boca, mientras él se deleitaba con el sabor como si fuera miel, cuando termino llevó sus labios a los míos y me dijo: —Bésame Daniela, saborea tus jugos, hermosa, sabes a mujer, a puta, a deseo. Se recostó sobre mí y esta vez le implore: —Por favor cógeme amo, por favor, quiero que me metas tu verga en ...