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Academia de gladiadores (I): La llegada
Fecha: 21/11/2019, Categorías: Dominación / BDSM Autor: fuckmuscle, Fuente: CuentoRelatos
... de los guardias abrió la prisión de Traxius y desencadenó sus brazos y sus piernas para que pudiera salir. La mujer rubia se percató de Maximus antes de irse. E indicó al guardia que también lo dejara salir. -Soy Sila, la esposa de Calio y tu ama- le dijo la mujer rubia antes de darle la espalda y avanzar indicándole que la siguiera. Caminaron hacia llegar a un salón muy bien adornado donde dos mujeres esperaban sentadas en una cama. Las dos mujeres eran muy elegantes y sonrieron al verlos entrar. Traxius caminó hacia el centro del salón y se quedó ahí, mientras que el guardia cogió a Maximus y lo encadenó en una de las paredes, inmovilizándolo por completo. Sila, su nueva ama, se sentó en un pequeño banco. -Las matriarcas ricas pagan mucho por los placeres de los vencedores- dijo Sila dirigiéndose a Traxius. Traxius comprendió lo que tenía que hacer. Traxius se quitó la túnica que llevaba puesta y se quedó con un taparrabos minúsculo. Era rubio, con el cabello corto y una pequeña cicatriz que atravesaba su frente. Tenía un cuerpo generoso, musculoso y todos los músculos marcados. Las dos mujeres pasaron su lengua por sus labios al ver el espectacular cuerpo del esclavo. El gladiador empezó a flexionar los brazos marcando sus voluminosos bíceps. Lo hacía de forma lenta y calculada como si no fuera la primera vez que estuviera en esa situación. Pasaba su mano por sus pectorales y sus marcados abdominales de una manera muy sensual y ...
... juguetona. Traxius empezó a acercarse lentamente hacia las invitadas. Sila dio un gran aplauso en el aire y uno de los guardias que se encontraba vigilando la puerta corrió a entregarle un pequeño frasco al gladiador. Traxius vertió un poco de contenido en su mano y se lo echó en su torso. El ambiente se inundó de un aroma frutal. El gladiador tomó las manos de las mujeres y las acercó hacia su pecho para que esparcieran aquel aromático aceite. Las mujeres no se hicieron de rogar y frotaron sus manos por el musculoso cuerpo del esclavo sin pudor. Mientras tocaban el cuerpo, Traxius se movía de un lado a otro flexionando sus brazos y besando las manos de las invitadas. Una de las mujeres, pelirroja y con grandes senos, empezó a juguetear con los pezones del esclavo. Traxius tomó su cabeza y la acercó hacia su pezón. La pelirroja sacó la lengua y emepezó a morder el excitado pezón. La otra mujer, morena y más vieja, hizo lo mismo. Tras endurecer los pezones del gladiador, ambas mujeres lamieron el aceite que quedaba en el cuerpo del esclavo. Sus lenguas recorrían la firmeza del cuerpo de aquel espectacular hombre. Una vez terminado el contenido del pequeño frasco, Sila se puso de pie y les pidió a sus invitadas que se sentaran en la cama. La ama rubia chupo los pezones de su esclavo mientras clavaba sus uñas en su espalda. Recorría el cuerpo de su esclavo con la lengua, lamiendo cada espacio con tranquilidad y firmeza. La excitación de todos era evidente. La ama Sila le ...