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Silvia, maestra del sexo (parte 1)
Fecha: 10/12/2019, Categorías: Poesía Erótica, Autor: robertox, Fuente: CuentoRelatos
A mis veinte y dos años estaba acabando un curso de entrenador personal y estaba haciendo ya las prácticas en un gimnasio nuevo que abrió en mi pueblo. El curso me iba bastante bien, no tenía demasiadas dificultades para superar los exámenes y durante los tres meses de prácticas daba clases dirigidas de G.A.P y Bodytono para mujeres y, además, tenía una pequeña bolsa de clientes a los que yo entrenaba. Las mujeres que iban a mis clases eran en su mayoría maduras y entradas ya en los cuarenta años y un par de ellas que serían de mi edad o rondando los treinta: el tópico de que las mujeres maduras de los relatos son espectaculares no se cumplía, eran mujeres normales para su edad, unas con más peso, otras con menos, con más pecho, menos, etc. Eso sí, había un par de ellas que para tener más de cuarenta años se conservaban muy bien y eran mujeres muy seductoras. Hablaba con ellas todos los días que iba a darles clases, hablábamos sobre cosas banales y cotidianas: cómo están tus hijos, cómo les va en el cole, qué tal el día, cosas así… Ellas me preguntaban que cuánto tiempo estaría, que no me pasase mucho con ellas durante la clase y más cosas por el estilo. De vez en cuando, cuando estaba en la sala fitness como monitor venían a preguntarme por ejercicios para sacar más culo, lucir abdominales y yo no dudaba en atenderlas con una sonrisa y enseñarles los ejercicios y su correcta ejecución. Para mi suerte dos de las de que venían a preguntarme eran las que más despertaban ...
... en mí el deseo de acostarme con ellas y entregarles mi virginidad. Una de ellas era bajita, pelo rubio dorado, con unas piernas algo tonificadas, un culo relativamente grande para su estatura pero que debía ser una gozada tener entre las manos, unos buenos pechos y de sonrisa jovial y muy alegre, se llama Cristina. La otra era también bajita, con un corte de pelo que dejaba la parte de atrás de su cuello al aire libre y negro, su cuerpo era más torneado y firme que el de la anterior, tenía un tatuaje tribal en la escápula izquierda, sus pechos eran algo más pequeños, pero igualmente de apetecibles, su nombre es Ana y era algo más seria que la otra. Mientras les enseñaba los ejercicios ellas me atendían y tomaban nota de cómo lo hacía yo. Luego cuando ellas se ponían a hacerlo yo me deleitaba viendo como sus cuerpos sudaban y no paraban de repetir que me pasaba mucho con ellas y que me portaba mal con ellas… ni que decir tiene que me encantaba verlas así. Posteriormente y cuando pasó un año más o menos tuve la ocasión de poder acostarme con ellas… pero eso será en otro relato. Me describo: mi nombre es Raúl soy alto, delgado y de constitución atlética (no soy un musculitos de gimnasio pero sin ropa estoy de buen ver), de tez blanca y me gusta depilarme e ir bien arreglado. En cuanto a carácter no soy una persona muy lanzada, me considero una persona observadora y que analiza un problema desde todos los ángulos posibles. En uno de mis días de prácticas mi tutor ...