1. Viajando con una mamita descontrolada


    Fecha: 29/12/2019, Categorías: Poesía Erótica, Autor: ámbar coneja, Fuente: CuentoRelatos

    ... concha, fijate cómo tengo la bombacha por vos pendejo!
    
    No hubo nada más que decir luego de su antojo. Su bombachita estaba hecha sopa cuando mi mano transgredió sus límites para acariciarle esa conchita peluda, para sentir el movimiento de su vientre y el calor de sus jugos, entretanto ella volvía a pajearme luego de escupirse la mano. El bebé seguía tomando teta.
    
    Apenas mi dedo entró en su vagina se estremeció. Me mordía la oreja y no paraba de decirme que la quería sentir adentro. Cuando froté su clítoris gimió como si toda esa gente que nos rodeaba en el micro no existiera. Luego, mi pija y su mano estaban afuera de mi ropa, y mi mano siendo presionada por sus piernas cuando sus labios se colmaban de jadeos y mis palmas con su sabia.
    
    ¡dale, pajeame así guacho, y acabá para mí!
    
    Un tipo miraba como le chorreaban las tetas con el nene casi dormido, con su mano subiendo y bajando de mi verga babeada, y como sus ojos ardían de deseo, porque además de frotarle el clítoris también le rocé algunas veces su ano perfecto.
    
    Acabé cuando me dio un beso de lengua interminable, luego se agachó para escupirme la chota y, entonces su mano fue un ...
    ... huracán en mi glande, mis huevos y todo el cuero erecto de mi pene.
    
    Me la apretaba, la amasaba, me la sacudía con violencia, se olía la mano, me pegaba en la puntita y me rozaba la cabecita con su pulgar. Le manché hasta la remera con semen cuando salpicó todo. Ella acabó cuando le bajé un poco el short y le cogí esa conchita con tres dedos, por encima y por adentro de la bombacha. Gritó un poco haciendo de cuentas que el bebé le mordió un pezón, y derramó un río delicioso de flujos en mi mano laboriosa. Recién entonces noté que hasta se había largado un chorrito de pis de la calentura.
    
    Cuando la realidad me devolvió la imagen de ambos con gotas de sudores en la frente, temblorosos, aturdidos, pegoteados y confusos, se me ocurrió pedirle alguna forma de contacto. Pero ella se bajó casi sin hablarme.
    
    Nunca se acomodó la remerita, ni se arregló al menos para que no se le vea la bombacha.
    
    Del examen, me bocharon. Mi ex novia se recibió ese mismo día, y a mis viejos no les hizo ninguna gracia. Pero yo tuve la mejor paja de mi vida con esa villerita sucia, desprejuiciada y calentona. Tal vez en algún otro micro nos volvamos a encontrar.
    
    Fin 
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