1. La prima del amigo. Quería llegar virgen, pero… entregó el culo


    Fecha: 03/01/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos

    ... tan disfrutado.
    
    Acabó con todo, ni sé cuántas, tan tumultuosa era el desenfreno que apenas podía contenerla en mi boca sin morir en el intento por no interrumpir su momento de gloria.
    
    Me apretó contra su conchita, chorreando jugos en mi boca. Nos miramos y comprendimos todo...
    
    - Ahora es mi turno. –la suerte está echada, salía del compromiso y la promesa.
    
    Me desnudó, bajó y e tomó la vega, agarrada y pajeando, dudó por un instante cuando la mano en su cabeza era señal obvia de lo que estaba necesitando… Mamar era algo que no sabía, pero el placer del orgasmo le daba el permiso, aprendió en un momento el cómo hacerlo, lamió la cabeza húmeda, comenzó a darle una hambrienta mamada…
    
    - Cubre los dientes con los labios para no lastimarla. –alcance a decir tan pronto sentía la torpeza en mamar pija.
    
    Sus ganas podían todo, también mamar, aprendía rapidito. Comenzó a mamar siguiendo mis instrucciones, con todo, pero sin dejarme acabar, se lo sacó de la boca y dijo:
    
    -Maestro… ¿lo estoy haciendo bien?
    
    -Rebueno, me gusta mucho, me gusta, me gustas. ¿Ahora es mi turno? -asiente con un gesto. La tumbé sobre el sofá, le separé los muslos dispuesto a darle lo que necesitaba.
    
    Me paró en el intento, sonrojada y algo aturdida por la inminencia de lo por venir, me explicó, que de la concha era virgen, así habían acordado llegar al casorio, nunca por la concha, pero tenía otro lugar mientras tanto. Como lo hacía, muy de vez en cuando para conservar la virginidad. Con su ...
    ... novio se permitían esta transgresión, pero solo lo hicieron un par de veces y con mucha culpa, que “si no me enojaba” podía hacérselo por la “otra puerta”.
    
    Sorprendido y recaliente, solo atiné a decir un ahogado “síiiii”, que no había problema, que como ella quisiera, que por la colita estaba bien para mí.
    
    Me dio un beso profundo, de agradecimiento por haberla comprendido.
    
    -No te vas a arrepentir, ya verás, soy “muy gauchita” (dócil, generosa)
    
    Calentona pero tampoco quería un desgarro, nota la desarmonía de tamaño, mee alcanzó un pote con vaselina, le froté el agujero con el gel, acaricié metiendo el dedo en él, para entrar en confianza. Se colocó boca abajo, almohada bajo el vientre, la cola apuntándome, desafiando a que tome esas dos masas de carne firme y paradita. Separo las nalgas, en posición, la cabeza del choto está apoyado en el esfínter anal, presionando pidiendo ingresar cuanto antes.
    
    Primera vez tenía un episodio como este, casi siempre debo insistir para poder hacerles el culo, esta vez me piden “por favor”. Como novedad era incitante y excitante.
    
    Acostada como estaba, ayudó abriéndose los cantos con las manos, dejando todo a mi disposición para el ingreso triunfal. Solo pensaba en gozar ese precioso culito casi virgen, empujé lento, pero sin pausa, hasta que topé en sus nalgas con mis huevos, el miembro estaba totalmente dentro del culo.
    
    La empecé a sacudir con movimiento de pija, saliendo hasta la cabeza y entrando a tope. Gemía de placer, ...